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Cómo aprovechar equipos de riego en tiempos de crisis

[16-03-2009 06:15:14] Un productor de San Luis mostró al Grupo Cambio Rural San Luis los avances logrados en tres años con siembra directa. Visita a un campo de Liborio Luna.

Daniel Lusich es un productor agropecuario que parece haberle encontrado la vuelta para aprovechar una fuerte inversión en equipos de riego realizada antes del conflicto con el campo y la crisis mundial. Frente a un horizonte comercial incierto e inestables reglas de juego nacionales para los negocios del agro, alquiló lotes con riego a importantes firmas semilleras para cultivos de verano y ahora los usará en invierno para producir pasturas de calidad para hacienda propia.

Lusich mostró el replanteo que comenzó a aplicar en el establecimiento durante una reunión del Grupo Cambio Rural San Luis, al que pertenece y a cuyos miembros y un enviado de El Diario de la República recibió en “Mi sueño”, de Los Estribos SA, de 844 hectáreas, a 90 kilómetros de San Luis, a la altura de la localidad de Liborio Luna, todo trabajado bajo siembra directa desde hace tres años.

La familia, integrada por Daniel, su esposa Silvia y sus hijas Daniela y Paula, compró el campo en 2005 y al año siguiente empezó a desarrollar el establecimiento, que en junio próximo cumplirá tres años bajo su gestión.

Estas tierras fueron encontradas en pésimo estado por sus nuevos dueños: “las pocas hectáreas desmontadas estaban muy mal trabajadas”, describió. Fue por ello que el primer desafío se alcanzó con mucho esfuerzo e inversiones de alto riesgo, ya que se aplicó de inmediato siembra directa, rotaciones adecuadas a la zona y se compraron dos equipos de riego por aspersión, que cubren un círculo de 92 hectáreas cada uno, instalado en 2006 el primero y el año pasado el segundo.

“Hoy el panorama es bastante complejo. En marzo de 2008 compré el segundo pivote de riego y las circunstancias posteriores lo complicaron todo. Si bien esta es una tecnología que es necesario aplicarla, hoy se hace muy difícil decidir inversiones”, consideró.

Para el productor, actualmente es prácticamente imposible planificar porque no está claro qué va a ocurrir: “el caos internacional, agregado a las cosas que estaban bien en el país y que se desarreglaron, complica todo sustancialmente. De todos modos, cuando decidís una inversión como los equipos de riego, no lo hacés por una campaña. Tiene un plazo mayor, pero lo que se resintió fundamentalmente es la disponibilidad financiera. Se acabó el crédito y hacer esto con recursos propios, el desarrollo es lento”.

Como lo rige el criterio de reuniones de este tipo de grupos auspiciados por el INTA San Luis, la exposición de Lusich fue evaluada por los visitantes tras el infaltable asado en la cálida vivienda de estilo rural. Allí estuvieron Ricardo (presidente), Aldo, Julio, Pablo, Sofía y Mauricio Meirovich; José Lorenzino, Guillermo Pastor, Daniela Lusich, Julio Ramos, Ramiro Goncálvez (asesor del dueño de casa), Pablo Villegas, Juan Carlos y Santiago Rosso, Roberto Zaballa (asesor técnico del grupo) y Alberto Belgrano Rawson, responsable del INTA de los 14 grupos de Cambio Rural que actúan en la provincia.

Lusich, de profesión bioquímico, también alquila muy cerca de su campo “La primavera”, un establecimiento de 350 hectáreas, con 40 de monte, donde esta campaña sembró soja, sorgo granífero y girasol.

En “Mi sueño” tiene cultivadas 434 hectáreas con maíz, soja, sorgo para semilla y forrajero, girasol y ensayos con maíz.

Al principio a este campo fue pensado con una actividad mixta, con agricultura y ganadería, incluidos círculos (bajo riego) con alfalfa para pastoreo.

Pero los golpes de timón en el país y el mundo obligaron a repensar la estrategia: “Hoy estamos avanzando en verdeos de invierno para ocupar los espacios libres de los equipos de riego. Tenemos basada la utilización de los lotes, agua y tecnología en verano para cultivar soja, maíz, sorgo y girasol y nos queda una capacidad instalada ociosa durante todo el invierno”.

Se busca con el INTA y el Grupo Cambio Rural de incorporar un cultivo de invierno que sea rentable. “El cultivo teórico ideal es el trigo, pero hoy es inviable económicamente en todo el país. De producir 15 millones de toneladas el año pasado, en Argentina bajamos a 9 millones y no fue casual. Hay que buscar alternativas para usar esta tecnología de riego, que es muy cara, en todo el año”, sintetizó el productor.

Para Lusich, en San Luis el riego no lo es todo, porque si no llueve no alcanza, pero ayuda y mucho: “todo indica que uno debería ser un productor de carne también”.
Sin embargo, el proyecto de este campo si bien al principio fue avanzar en una idea global de integración vertical, hoy está en una etapa de desarrollo horizontal, esto es sistematizar con riego todo el campo.

Después de eso, el proceso será industrializar dentro del establecimiento la producción, desde alimentar cerdos y bovinos con los granos cosechados. “Quien maneje estos tres conceptos será rico potencialmente en el mundo: la producción de alimentos, el agua y la energía. En la provincia somos productores de alimentos, tenemos suficiente agua disponible para extraer y usarla, y lo que nos falta es el recurso energético”.

Con el uso de gasoil está supeditado a los vaivenes de la economía mundial. Si fabrica biodiesel y biogas a partir del excremento de cerdo y de feedlot bovino, bajaría los costos porque aportaría energía para mover motores y fertilizantes, según su plan.
El alquiler de lotes con equipos de riego a semilleros lo marca el momento, dijo: “Hoy un semillero le aporta mucho más margen bruto a una hectárea que la producción propia.

Es también una forma de crédito, porque cobrás anticipadamente la cosecha y con eso resolvés otras inversiones. Es un mecanismo de financiación”.
Indicó que estos sistemas se usan en todo el mundo en producciones de alto valor.

Como el costo de regar es alto, impacta muy fuerte en el margen de un cultivo convencional, entonces la idea es producir lo mismo a un valor más alto. Ejemplo: una tonelada de sorgo vale 100 dólares y una tonelada de semilla de sorgo vale 200 dólares.
“Esto lo marcan las reglas económicas, no las productivas, siempre en un marco de rotación imprescindible para aportar rastrojo al suelo”, aclaró.

La importancia de producir alimentos

Distendido y bajo la generosa sombra que añosos caldenes rodean la casa principal de “Mi sueño”, Daniel Lusich definió para El Diario el horizonte que visualiza hoy un productor agropecuario: “Hay una cuestión estructural y otra coyuntural. Lo que estamos viviendo es coyuntural. El que produce alimentos es importante en el mundo.

Que quienes nos gobiernan no entiendan eso, es otra cosa. O que las necesidades económicas de un gobierno vayan en contra de su principal capital. Un economista dijo hace poco que un país nórdico invirtió mucha plata en el desarrollo tecnológico porque tienen poco recurso tierra. Hicieron Nokia, que hoy es una potencia mundial en tecnología y a ese gobierno no se le ocurre aplicar retenciones a las exportaciones de Nokia”.

Para el productor, el potencial de la Argentina es el campo y el gobierno lo limita en su crecimiento con una voracidad fiscal, pero advirtió que esto “esto es transitorio, porque los gobiernos pasan, la tradición y los recursos económicos y humanos quedan. Espero que no los liquiden”.

Potencial agropecuario

“El gobierno provincial tuvo la buena iniciativa de darle rango de ministerio al área rural, pero no alcanza con un enfoque. Le falta contenido todavía. De todos modos, el tiene planes que los productores no terminan de usar”, opinó Daniel Lusich sobre su mirada local.

A su entender, San Luis nunca vio un potencial en el contexto de lo que es la producción agropecuaria: “Mucha gente que vino de afuera empezó a comprar campos e inició un desarrollo con nuevas tecnologías. Hay que mirar esto con mucha atención, porque es hoy una provincia que puede tener un impacto importante en la producción agropecuaria”.

Dijo sin embargo que el tema ganadero requiere atención porque hay una vasta zona de San Luis que es exclusivamente ganadera, sin aptitud agrícola. “El problema ganadero no pasa por decisiones de la provincia. Puede aportar algunas cosas. En todo caso discutamos si el Fondo de Desarrollo Agropecuario es válido en este contexto complicado y si el impuesto a los ingresos brutos y el sistema de guías no se deberían flexibilizar un poco”.

De todas maneras, advirtió que el impacto fuerte es el cierre de las exportaciones, la política ganadera nacional que hace a los precios y la rentabilidad. “Lo demás puede ayudar, pero no define el negocio”, acotó.

En busca del maíz que aguante pocas lluvias

Un ensayo agrícola nada menos que en busca de un maíz tolerante a la sequía, una variedad que comercialmente no ingresó a la Argentina, se lleva a cabo en “Mi sueño”.

La novedosa experiencia la aplica Agidea, una firma privada de Pergamino que realiza trabajos para semilleros y otras empresas, como el desarrollo de nuevas tecnologías y proyectos de investigación.

Fue llamativo observar como una cantidad de plantas que habitualmente entran en una hectárea, estaban cultivadas en un reducido espacio y con riego por goteo.
En la misma jornada de Cambio Rural, Gonzalo Grigera, socio de la firma, explicó los ensayos en San Luis con nuevas tecnologías asociadas al estrés hídrico (tolerancia a la falta de agua).

Los resultados de esta experiencia podrían estar comercialmente disponibles para dentro de cinco a diez años, reveló el experto.

Fuente: El Diario de la República