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Argentinos guardan en el exterior más de medio PBI de un año

[01-05-2009 07:23:57] Superarían los u$s173 mil millones, luego de agregar los u$s5.684 M que salieron en el primer trimestre por el mercado libre y único de cambios. Consolida una tendencia de fuga creciente que se inició a fines de 2005.

El último dato de la Dirección Nacional de Cuentas Internacionales, dependendiente del Ministerio de Economía, es del segundo trimestre de 2008, con u$s150.900 M, el cual se había elevado en sólo u$s5.000 M respecto del cierre del año anterior, pese a que la "formación de activos externos del sector privado no financiero" creció en ese período en 10.640 millones, según los datos del balance cambiario que difundió el Banco Central.

También en 2007 se había observado un singular desfase entre la variación de los activos externos que Economía estimó en u$s12.200 M y el que surge del movimiento del mercado libre y único de cambios de u$s23.291 M. De ahí que ajustando las cifras desde 2006 hasta marzo por esta última referencia, se llega a un valor de u$s173.800 M, que representa el 53% del PBI de un año de la Argentina. Un año antes, esa proporción era de 60,3 por ciento.

La merma en siete puntos porcentuales de esa proporción no responde a un retorno de capitales, sino fundamentalmente al efecto de la apreciación que acusó la moneda nacional, al no acompañar la paridad cambiaria con el dólar a la tasa real de inflación, porque determinó un aumento artificial del PBI medido en moneda extranjera. Se prevé que ese efecto tenderá a atenuarse a la luz de la flexibilidad que desde principios de 2009 comenzó a tener la política cambiaria del Banco Central.

Una historia de vieja data

No es nuevo que los argentinos acostumbran a pensar en dólares, y por eso son tan sensibles a los movimientos de las variaciones del tipo de cambio, porque de algún modo transmite el humor de los mercados, más allá de la política de flotación administrada que sigue la autoridad monetaria.

Sin embargo, los últimos datos del Banco Central habrían sorprendido a muchos analistas, porque lejos de haberse detenido o atenuado la formación de activos en el exterior por parte del sector privado no financiero, entre enero y marzo se aceleró en comparación con un año atrás.

Ni siquiera la profundización de la crisis financiera internacional, que está haciendo estragos sobre la actividad productiva, fue un factor limitante a la salida de capitales del sistema financiero, aunque en parte se vio atenuada por la mayor propensión de las empresas y algunos particulares a comprar dólares y depositarlos en un banco local, considerando los altos índices de liquidez y solvencia que acusan.

En ese sentido, debe destacarse que también se considera "fuga de capitales" la formación de activos externos los fondos en divisas que se guardan en una caja de seguridad o lisa y llanamente en los "colchones".

Cifras escalofriantes que escapan del sector productivo
Como fuere, el dato que luce inquietante es que la salida bruta de capitales por parte de empresas y familias fue en primer trimestre equivalente a u$s8.809 M, porque representó un salto de más de u$s3.000 M en comparación con un año antes, mientras que la baja en u$s2.200 M, bien puede asociarse a un movimiento claramente de carácter estacional y no de cambio de tendencia.

En tanto que del lado de los ingresos, que sumaron u$s3.125 M, fueron inferiores, tanto respecto de doce meses antes, en u$s200 M, como cotejado con el trimestre previo en u$s1.250 millones.

De este modo desde 2006 hasta marzo último la salida nominal de capitales para formar activos externos acumuló u$s85.366 M, equivalente al 26% de la riqueza generada por los residentes en un año.

En cambio, en valores netos, es decir descontando los efectos de las entradas brutas de fondos desde el resto del mundo en ese período, el saldo neto fue negativo en "sólo" u$s37.662 M, equivalente a 11,5% del PBI de un año del país, o el ahorro del sector público antes del pago de los servicios de intereses y amortizaciones de la deuda de los últimos cuatro años y medio.

Por Daniel Sticco

Fuente: Infobae