[09-06-2010 06:33:55] Carniceros aseguran que la venta de los cortes aumentó hasta un 60%. Hay 70 granjas, 6.000 madres en producción, dos frigoríficos de tráfico federal y 14 con habilitación comercial.
La carne porcina logró arraigarse en la mesa de los entrerrianos y su consumo está en franco crecimiento. En los últimos tres años muchos clientes se volcaron a adquirir diferentes cortes y en algunas localidades hablan de un incremento de la venta de hasta el 60%.
Y proporcionalemte, la producción entrerriana en esta actividad fue la de mayor crecimiento a nivel país durante el mismo lapso de tiempo. De acuerdo a las cifras aportadas por el Ministerio de la Producción de Entre Ríos, la provincia cuenta en la actualidad con 6.000 madres en producción, 70 granjas registradas de importancia comercial, dos establecimientos frigoríficos de tráfico federal y 14 frigoríficos con habilitación comercial.
Si a eso se le agregan las 40 fábricas de chacinados que existen, el complejo agroindustrial porcino entrerriano tiene todavía un amplio margen de crecimiento. El doctor Héctor Schell, titular del área provincial de Producción Porcina y Avícola, indicó a UNO que Paraná campaña y zona de influencia concentra el 70% de la producción porcina de la provincia y en menor medida en los departamentos de Colón, Concordia, Uruguay, Nogoyá, Gualeguay y Federación.
“En la zona de Paraná campaña existen muchos pequeños y medianos productores, y suman una gran cantidad de animales”, especificó el funcionario. Schell, al ser consultado sobre los motivos de esta tendencia al consumo de carne porcina, consideró que se trata de una carne magra, con excelentes condiciones nutritivas y es la más requerida a nivel mundial.
“Hoy es un elemento muy tenido en cuenta en la dieta del consumidor, y es intercalada con carne vacuna y pollo”, manifestó. Entre Ríos es la cuarta provincia productora en el país. Buen momento. En Entre Ríos, también en los últimos tres años, se asentó casi el 100% de la totalidad de la genética existente a nivel nacional. Con esa base de genética, granjas se están transformando en excelentes máquinas de producción de cerdos, aumentando así la tecnología y acondicionamiento de los establecimientos.
Al igual que lo que ocurre a nivel nacional, el asociativismo como opción del negocio porcino es una tendencia que crece en este sector de la producción entrerriana y es un tema que Schell destacó por una serie de ventajas comparativas, como lo es salir del aislamiento e individualismo, potenciar los recursos técnicos, económicos y humanos a través de la sinergia del grupo; acceder a infraestructura, máquinas y equipos; optimizar las condiciones de negociación frente a intermediarios; incrementar las economías de escala y mejorar el acceso a las fuentes de financiación y las posibilidades de bonificación en las compras.
LA ELEGIDA
UNO consultó a trabajadores y propietarios de carnicerías de distintas ciudades de la provincia, y el total de los entrevistados coincidió en que se incrementó el consumo de carne de cerdo por parte de las familias entrerrianas. Marina, empleada de una carnicería de Villa Elisa manifestó que “la gente come mucho más que antes este tipo de alimento, sobre todo en los últimos años. La cuestión no tiene que ver con que sea más económica que la carne vacuna, porque el precio no varía mucho”, dijo, y opinó que “tiene que ver con la recomendación de especialistas a nivel nacional sobre lo saludable que es consumir los distintos cortes de cerdo”.
Finalmente Marina sostuvo que las ventas de carne de cerdo crecieron en los últimos años entre “el 50% y el 60%”. Añadió que a pesar de la variación en los niveles de venta, no han sufrido desabastecimiento ni han tenido problemas a la hora de conseguir el producto. Desde Viale, Nora también se mostró conforme con que “el nivel de ventas de este producto es alto, óptimo ya desde hace tiempo” Propietario de una carnicería y fábrica de chacinados de Concordia, Antonio Pupo estipuló que en los últimos tres años la venta de distintos cortes porcinos aumentó un 30%.
“El gobierno nacional promocionó mucho el producto y sus beneficios, por eso la gente se interesó por adquirirlo y terminó por incorporarlos a su dieta semanal”. Contó que en la situación particular de los comerciantes de Concordia, al no haber criaderos de cerdo en la zona, deben adquirir la carne a frigoríficos y vendedores de la capital entrerriana y alrededores, incluso de Santa Fe. “Acá no hay criaderos y hay un solo frigorífico habilitado para faenar que está en el Parque Industrial. El otro frigorífico que está habilitado no faena carne de cerdo.
Esto nos incrementa los costos”, aseguró el consultado. En tanto, desde un comercio del rubro ubicado en Paraná, Víctor manifestó que la venta de carne de cerdo “creció mucho, y sobre todo en los últimos meses. Lo más buscado es carré y pechito”, indicó. También sostuvo que los clientes lo buscan porque la calidad de la carne de este animal mejoró mucho de acuerdo al sistema de crianza y la alimentación.
“Hoy no encontrás carne de cerdo excedida en grasa”, ejemplificó. El valor nutricional como marca distintiva El porcino se encuentra hoy entre los animales más eficientes en producción de carne; sus características particulares, como la gran precocidad y prolificidad, corto ciclo reproductivo y gran capacidad transformadora de nutrientes, lo hacen especialmente atractivo como fuente de alimentación.
El valor nutritivo de la carne de cerdo la señala como uno de los alimentos más completos para satisfacer las necesidades del hombre, y su consumo podría contribuir en gran medida a mejorar la calidad de vida humana desde el punto de vista de los rendimientos físicos e intelectuales. Desafortunadamente, durante muchos años la carne de cerdo fue considerada como un alimento “pesado”, una carne “grasosa”, con un contenido “muy alto de calorías”, y aún un alimento “peligroso” por su posible asociación con enfermedades y parásitos.
Estas creencias populares constituyen una imagen equivocada que todavía se proyecta a un sector muy amplio de la población y tuvieron su origen en el tipo de animal y en la forma como se explotaba en el pasado. Establecen compensaciones nacionales para productores La Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) definió el régimen de compensaciones para productores que se dediquen a la cría de porcinos con alimentación sustentada a base de maíz.
Este régimen de compensaciones, creado mediante la Resolución Nº 1.599/2010 publicada ayer en el Boletín Oficial, comprende a los productores que comercialicen sus cortes en el mercado interno a los precios pactados en el Acuerdo Marco de enero de 2010. Este convenio fue rubricado el 27 de enero por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, la Secretaría de Integración Nacional de la Jefatura de Gabinete de Ministros, la Secretaría de Comercio Interior, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario y la Asociación Argentina de Productores Porcinos.
El acuerdo buscó “incentivar el consumo de carne porcina e incrementar los rodeos para permitir el abastecimiento del mercado doméstico con precios de cortes de carne de esta especie accesibles y relacionados con el poder adquisitivo de la población”. En dicho acuerdo se estableció como vector del Programa de Desarrollo de la Cadena Porcina, la compensación de parte del alimento utilizado (maíz) para el engorde del ganado porcino, y se fijaron los parámetros para su determinación.
La compensación se determinará y pagará en forma mensual, por mes vencido y comprenderá a las operaciones realizadas entre el 1º de febrero y el 31 de julio de 2010.
Para ello se utilizará como tasa de conversión de maíz en carne la elaborada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, de 2,620 kilos de maíz por kilo de res con hueso porcino aportado para abastecer el mercado interno. datos A nivel mundial, el mayor consumo corresponde a la carne porcina, en un 40% promedio, seguida por la aviar (más del 30%) y luego la vacuna, en más de 20%, según valores promedios.
Como contrapartida, la población argentina consume aproximadamente un 67% carne vacuna, un 25% aviar y cerca del 8% porcina. Nueve kilos de carne porcina por persona se consumen en promedio anual en Argentina. Noventa kilos de carne vacuna por persona se consumen en promedio anual en Argentina. Precios por kilogramo Asado de cerdo 24 pesos. Chuleta 21 pesos. Matambre de cerdo 22 pesos Costillas 25,50 pesos. Huesitos y patas 7 y 9,50 pesos Jamón del medio 22,90 pesos.
Fuente: Diario Uno - Entre Ríos