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El Gobierno prepara una nueva ley de arrendamiento para enviar al Congreso

[06-08-2010 06:55:28] El doble piso que hoy existe en el campo es la diferencia que busca saldar el Ejecutivo. La nueva propuesta podría volver a mostrar los distintos proyectos que tienen los integrantes de la Mesa de Enlace.

.A través del Ministerio de Agricultura, el Gobierno empezará a trabajar en el armado de una nueva ley de arrendamiento con el proclamado propósito de incrementar el margen de ganancia de los chacareros. La norma genera diferencias entre las entidades patronales del campo.

“Vamos a trabajar con el ministerio en una ley de arrendamiento que contemple los intereses de los que verdaderamente trabajan y producen la tierra”, afirmó la mandataria durante el acto de apertura de la Fiesta Nacional del Maíz, en la localidad de Chacabuco, provincia de Buenos Aires.

Esta ley nunca tuvo un consenso dentro de la Mesa de Enlace, con lo cual será un motivo para ver si suma una diferencia más a la ya dada por estos días con la segmentación a las retenciones.

“La diferencia hoy es con Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y, dentro de ella, con la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap). Mas tampoco hay un plafón muy grande dentro de la Sociedad Rural”, manifestó Omar Barcheta, vicepresidente de la Federación Agraria Argentina (FAA).

Mediante un comunicado, Carbap focalizó “sobre los peligros” de la ley que “esconde una maraña impositiva y burocrática que termine por dificultar el acceso al arrendamiento de quienes no poseen las garantías que puedan ofrecer productores de mayor escala y respaldo económico”.

Barcheta remarcó:?“Ellos no quieren que exista ningún control y son más proclives al libre mercado”.

Por último, el federado reconoció que el año pasado se había “llegado casi a un acuerdo con el Ejecutivo respecto de lo que ellos habían presentado y nuestro proyecto de ley”.

Doble piso. En la actualidad, en el campo argentino hay una renta de doble piso. Por un lado está la del propietario de la tierra, que hoy está cobrando en las mejores zonas del país u$s960 por hectárea, y la que produce, el contratista.

La Argentina es el único país del mundo que tiene este sistema de producción donde, en promedio nacional, el 70% surge de tierras arrendadas, cuando en ningún país del mundo supera el 30.

Por consiguiente, la nueva ley de contratos agrarios busca entre otras cosas darle más rentabilidad a los pequeños productores frente a los más grandes y los pools de siembra.

El objetivo es controlar el uso de la tierra poniendo de alguna manera límites. La ley regulariza mucho más el escenario y se da así la posibilidad de que el pequeño productor trabaje más tierras sin competir en los valores que se ven en el mercado.

Por otro lado, el productor que genera más escala frente a los mismos precios tiene una ganancia mucho mayor porque los costos en definitiva disminuyen, entonces puede pagar arrendamientos mucho más altos, mientras que el pequeño sigue perdiendo campos todos los años.

En los últimos años, la suba de los commodities agrícolas, combinada con la presencia de fuertes procesos de concentración productiva asociadas al arrendamiento llevado adelante por los pools de siembra, determinaron a la larga un incremento de los precios de los arrendamientos agrícolas.

Proyecto. En la actualidad está vigente, desde 1948, la ley 13.246, respecto del arrendamiento. Fuentes del Ministerio de Agricultura informaron que se analizarán los distintos proyectos que hoy se encuentran en el Congreso para, a partir de ahí, buscar “una propia” o, en su defecto, “retomar aquellos para volver a impulsarlos”.

En ese sentido, el Censo Agropecuario 2008, elaborado por el Indec confirma que en la actualidad existen 276.581 explotaciones agropecuarias. A diferencia de la realizada en 2002, se observa una caída de 17 por ciento.

Es decir que entre esos períodos se cerraron 57.000 explotaciones. Esto demuestra a las claras la concentración de la tierra que hoy existe en el campo argentino

Fuente: Buenos Aires Económico