Noticias

“El desafío de Argentina es producir más”

[14-08-2010 08:02:59] El consultor Horacio Gabosi asegura que hoy se importa el 16% del consumo nacional de carne de cerdo. En Mendoza se podría diseñar un esquema productivo competitivo para abastecer al mercado regional.

Durante la semana se habló de un posible brote de Triquinosis que se habría desencadenado en Godoy Cruz. También se realizó,  con muy importante participación de empresarios, técnicos y académicos, esta semana en Mendoza el X Congreso Nacional de Producción Porcina y X Congreso de la Asociación Latinoamericana de Veterinarios Especialistas en Cerdos junto con las XVI Jornadas de Actualización en esta actividad.

La ocasión fue propicia para contactar a referentes del sector a fin de conocer la realidad y perspectivas del negocio que podría ser muy auspicioso en la provincia.

- ¿Cuál es la situación nacional del sector?

- El sector está en un momento interesante, sobre todo porque la carne de cerdo tiene una gran oportunidad de colocarse como alternativa a la bovina. Hoy tenemos un faltante de alrededor del 20% de carne vacuna, respecto del consumo que teníamos hace un año. El único inconveniente es que Argentina no es autosuficiente, por lo cual tenemos a corto plazo el desafío de crecer en producción de carne porcina.

En este momento, somos un país importador; fueron 35.000 toneladas en el 2009 y este año tal vez un poco más. Por eso cualquier plan de promoción o estímulo del consumo que hiciéramos hoy, implicaría tener que aumentar las importaciones y ese no es el objetivo, obviamente. El desafío de Argentina, hoy, es producir más para autoabastecerse de carne de cerdo.

- ¿Qué capacidad de producción tiene Argentina?

- En el país tenemos 210.000 madres más o menos; y para producir nosotros lo que importamos necesitaríamos 16.000 nuevas madres y puestas a producir en condiciones de alta tecnología. Pero el sector podría plantearse otro desafío: si quisiéramos, por otra parte, incrementar en 1kilo el consumo per cápita por año -en la actualidad es de 8kg y pasaríamos a 9kg- implicaría disponer de otras 15.000 madres más.

Estaríamos hablando entonces de 30.000 madres más que las actuales, para dejar de importar y elevar en un 1gk el consumo per capita anual.

- ¿Cuánto tiempo llevará poner a producir esa cantidad de madres?

- La verdad, es que no existe ninguna posibilidad que en el corto plazo se logre ese objetivo. Hay, sí, una demanda insatisfecha y una necesidad de incrementar la oferta. Pero la producción porcina requiere de un tiempo, entre que el productor toma la decisión de invertir hasta que tiene los primeros cerdos para faena. Hay tiempos fisiológicos de por medio, y no existe cómo hacerlo en menos de un año y medio a dos años. Todo lo que hagamos hoy lo vamos a tener en el año 2012.

- El negocio no está muy desarrollado en Mendoza. ¿Habrá margen para ser competitivos aquí?
- En realidad, se trata de una ecuación entre el costo de producción y el precio de venta. No soy conocedor profundo de Mendoza. Pero lo que veo es que Mendoza no es una zona que tenga granos suficientes para transformarlos en alimento, por lo cual habrá que ir a buscarlos a San Luis o La Pampa, no? Es decir que sería un poco menos competitivo que hacerlo en otras zonas.

Aunque, por otra parte, Mendoza tiene otra característica: por no tener una producción porcina propia importante, debe traer carne de otras provincias. Eso podría abrir la posibilidad de desarrollar un esquema de producción para abastecer el mercado regional, no pensando en exportar. Para un mercado como el Gran Mendoza, con -supongamos- de 800 mil a 1 millón de potenciales consumidores que incrementaran su demanda en 1 kilo por año… estaríamos hablando de unas 1.500 madres.

- Tal vez la naturaleza del mercado regional justificaría buscar alguna forma particular de gestión del negocio…

- Lo que tiene de interesante la producción porcina, a diferencia de otras producciones, es que tiene cierta similitud con la producción agrícola y es un modelo fácil de integrar. Un productor que tuviera las madres podría integrarse a un número de unidades que hagan el engorde de esos cerdos.

Tal vez se podría utilizar la tierra que ya tienen; aplicar el trabajo -la mano de obra- y de pronto reciben el alimento balanceado como servicio de engorde y el mismo integrador sea quien retire los animales para llevarlos a faena, cobrando por el servicio. Parecido a lo que se hace en Brasil o en otros países. Este sería un modelo aplicable a esta región.

Fuente: Diario Los Andes