[17-08-2010 06:48:36] Los cambios en la producción permitieron tener una oferta de cortes frescos que impulsaron la demanda.
A fines de junio de 2009 se presentó en la ciudad de Santa Fe la cadena de valor porcina de la provincia. En esa oportunidad estuvo el presidente de la Asociación Argentina de Productores de Porcinos, Juan Luis Uccelli, quien difundió las virtudes de la carne porcina y exhibió los cambios que se habían realizado en la forma de llevar adelante la producción.
En ese momento Uccelli dijo que “en la Argentina se creía que el cerdo sólo servía para hacer embutidos”. Sin embargo, “ahora se producen cerdos para consumir como cortes frescos”, como sucede con la carne vacuna.
Actualmente, el aumento en el consumo de la carne de cerdo no sólo se da en los puntos de venta, sino también en la oferta gastronómica. Con respecto a este incremento, los productores coinciden en señalar que el gran disparador no ha sido el aumento de los precios de la carne vacuna, sino las cualidades y el valor nutritivo que posee la carne de cerdo. Esos cambios hicieron que hoy se duplique el consumo de cerdo en Santa Fe.
Estas características de la carne porcina fueron dadas a conocer en el marco de la campaña que lleva adelante la Asociación Argentina de Productores Porcinos, Hoy Cerdo! (www.hoycerdo.com.ar).
“Si bien el sector porcino viene invirtiendo en su evolución y la de su producto desde la década pasada”, desde 2006, mediante el programa Hoy Cerdo!, se ha iniciado una campaña de educación y comunicación sobre los atributos, que hasta el momento eran desconocidos por mucha gente, indicó la responsable de Relaciones Institucionales de la AAPC, Sofía García, a Puerto Negocios.
Desde este programa, “se trabaja en forma continua con médicos, nutricionistas, chefs, carniceros, supermercados, estudiantes y público en general, comunicando sobre la evolución del producto y sus atributos nutricionales, como así también sobre recetas, formas de cocción y hasta la técnica del desposte para el carnicero”, explicó García.
Sin embargo, consideramos que “hay que seguir trabajando en la educación de toda la comunidad, para enseñar a cocinar la carne de cerdo, facilitar recetas adaptadas al gusto de los argentinos y fomentar a la cadena de distribución para lograr un lugar en góndola han sido los pilares de la aceptación del producto, que seguirá creciendo a un ritmo lento pero sostenido”.
Antes, el sector porcino “estaba muy influenciado por la industria frigorífica. Entonces, toda la producción porcina se destinaba a hacer fiambres y no había desarrollo de la carne fresca, porque tenemos muy arraigado la carne vacuna. Esto hacía que los únicos clientes de los productores porcinos sean los frigoríficos”, explicó el empresario Carlos Ingino.
Luego dijo: “Antes llevábamos 20 animales, ahora llevamos 40, (pero) no hay políticas de desarrollo. Si habría más oferta de cortes, la gente se volcaría más. Hoy, el país está importando el 30 por ciento de la carne de cerdo que se consume en la Argentina, y que se sigue incrementando”.
Con el consumo de carne fresca “el productor logra tener un precio razonable siempre, porque no sólo depende de los frigoríficos”, finalizó Ingino.
Fuente: Agenciafe