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Científicos y puesteros organizan tambo para cabras en el secano

[18-08-2010 06:35:56] Tres Cruces es una localidad del secano de Lavalle. Desconocida para la gran mayoría de los mendocinos, ya se ganó un lugar en el mapa: en un puesto de cabras organizan un tambo, y es el único proyecto contra la desertificación que está en marcha en Argentina.

Tres Cruces es una localidad del secano de Lavalle. Está bien al norte de la Capital y cerquita de donde se juntan los ríos San Juan y Desaguadero. Desconocida para la gran mayoría de los mendocinos, ya se ganó un lugar en el mapa: en un puesto de cabras organizan un tambo, y es el único proyecto contra la desertificación que está en marcha en Argentina.

A 200 kilómetros de la ciudad, en el paraje llamado El Junquillal, ese esfuerzo es liderado por los científicos y técnicos del Laboratorio de Desertificación y Ordenamiento Territorial del Iadiza- Conicet Mendoza.

A partir del tambo quieren apoyar a las familias, generar trabajo, tener plantas de forraje, plantar algarrobos y traer agua desde el río San Juan, que está a 1.500 metros del lugar. En fin, es un pequeño polo de desarrollo local que fijará las plantas y evitará que el desierto avance.

El tambo se organiza en uno de los puestos pero ya comprometió el esfuerzo de 11 puesteros vecinos, quienes formaron una cooperativa. Se llama Kanay Ken (“lugar de encuentro” o “lugar de amigos”). Los socios tienen alrededor de 30 años y familias con hijos de 4 o 5 años. En total son 72 personas. La idea es concentrar a los vecinos y generar trabajo.

Uno de los primeros cambios que se han propuesto es mejorar la calidad de las cabras. El de la raza local es un animal chico, cuyo cuero no es tan grande y al que no se le puede sacar mucho provecho económico. Trajeron dos animales machos europeos, uno de Suiza y otro de Alemania, y se proponen mejorar la genética de los “locales”, logrando animales con más carne y cueros más grandes, y duplicar la cantidad de leche. De esta cruza ya hubo dos pariciones y hay casi 100 cabritos nuevos.

Hoy en día, la leche de cabra es alimento para los mismos animales o, en su defecto, la tiran. Con el tambo aprovecharán toda esa leche, por eso compraron una máquina que tiene 12 bocas para ordeñar. Proyectan envasarla en botellas de un litro y comercializarla en los mercados de Mendoza, Córdoba y Buenos Aires.

El producto final será una leche sin lactosa, menos grasas y, según los científicos, será más saludable que la leche de vaca. Subrayan que vendrá muy bien para chicos desnutridos y para “huesos enfermos”. Una gran riqueza será la elaboración de quesos de cabra con toda la tecnología necesaria.

Otro de los cambios será tener las cabras en corrales y evitar que caminen buscando sus alimentos. Así, tendrán carnes más blandas y de mayor calidad. Y aquí hubo que proyectar qué hacer para disponer del forraje propio de los animales de corral. Por eso dispusieron de media hectárea de terreno, la nivelaron y la riegan con un sistema de goteo que fabricaron con mangueras comunes, sacando agua del río con una bomba. Las plantitas ya “verdean”, para orgullo de los lugareños.

 APOYO. El programa del Laboratorio de Desertificación y Ordenamiento Territorial del Iadiza-Conicet Mendoza cuenta con el apoyo de Naciones Unidas, al igual que otros proyectos contra la desertificación en Túnez, Nigeria y Cuba.

En Argentina hay cinco lugares en los que se trabaja contra la desertificación y la degradación del suelo: Esquel, Bariloche, Valles de Catamarca, Puna de Jujuy y Mendoza. Sin embargo, el del tambo en Lavalle es el único proyecto en el país que se está concretando.

Fuente: El Sol online