[20-08-2010 06:16:03] El cultivo del algodón en Formosa tiene perspectivas auspiciosas gracias a las variedades de semillas transgénicas que se usan en un 90% del área de esa provincia, y también porque el gobierno de Formosa apoya con investigación y extensión a los agricultores.
El cultivo del algodón en Formosa, Argentina, tiene perspectivas auspiciosas gracias a las variedades de semillas transgénicas que se usan en un 90% del área de esa provincia, y también porque el gobierno de Formosa apoya con investigación y extensión a los agricultores.
Un continuo trabajo articulado es notable entre estos componentes de la cadena de competitividad del algodón formoseño y cuyos resultados se pueden observar en el trabajo de campo que realizan los productores de este rubro agrícola no alimentario.
Las innovaciones técnicas y biotecnológicas al servicio del productor están a cargo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y de la Agencia de Extensión Rural (AER) de cada región.
El INTA es un organismo creado en 1956, cuyo objetivo es contribuir a la competitividad del sector agropecuario, forestal y agroindustrial en todo el territorio argentino, en un marco de sostenibilidad ecológica y social.
Prioriza entre sus acciones la generación de información y tecnologías para procesos y productos de este vasto sector, poniendo los mismos al servicio del productor rural a través de su sistema de extensión. Depende del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de ese país y cuenta con autarquía operativa y financiera.
Para el caso del algodón en Formosa, y a modo de ejemplo, el INTA cuenta con cultivares registrados por esta institución, como: Guazuncho 2 INTA; Porá INTA; Chaco 520 INTA; Oro blanco INTA, y con una cosechadora de algodón diseñada y patentada, que es fabricada y distribuida por una firma metalúrgica del vecino país.
Por su parte, las Agencias de Extensión Rural (AER) interactúan con el INTA; además, directamente con los productores, y en forma permanente con otras instituciones del medio, con la realización de cursos, disertaciones, charlas, jornadas, distribución de material didáctico y de investigación; participación en reuniones, colaboración y asesoramiento, entre otras.
Hay que destacar el papel educativo que cumplen las escuelas agrotécnicas de cada localidad a la cual asisten los hijos de los productores, entre ellos, los de algodón, en donde se produce una constante transferencia de conocimientos y experiencias de los hijos a los padres, y viceversa.
Esta interacción contribuye al arraigo, sobretodo de estos jóvenes, en sus comunidades agrícolas. Debe mencionarse el apoyo que brinda el gobierno provincial a la expansión del algodón.
Fuente: ABC Digital - Paraguay