La Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio) firmó un convenio de investigación con el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (Itba), con el objetivo de estudiar la viabilidad de utilizar biodiésel al 10% en motores diésel.
En la Argentina, al igual que en los países líderes en la materia, se mezcla gasoil con un 7 por ciento de biodiésel, minimizando así el impacto sobre el medio ambiente y la necesidad de importar gasoil, en base a lo que establece la ley Nº 26.093.
En el acto de firma estuvieron el rector del Itba, Enrique Molina Pico; el presidente de Carbio, Fernando Peláez; el director Ejecutivo de esa entidad, Víctor Castro, y Juan Zubiri, del Departamento de Ingeniería Mecánica del Itba en representación de quien está coordinando el proyecto, Alberto Garibaldi.
Esta prueba de factibilidad de B10 (gasoil grado 3 con 10% de biodiésel de soja certificado) consiste básicamente en el rodaje de 600 horas en un banco de pruebas sometiendo al motor a diferentes tipos de cargas y regímenes de revoluciones por minuto, representativos de condiciones estándar de durabilidad para este tipo de pruebas, que se extenderán por cuatro meses.
Uno de los principales indicadores de la evolución de la prueba es el estado del lubricante. En un acuerdo con Exxon Mobil se extraen muestras de lubricante cada 50hs de rodaje, las que son analizadas química y físicamente para controlar la evolución del lubricante y también para establecer los períodos más convenientes de reemplazo.
Energía renovable
“En un país que se ha convertido rápidamente en el principal exportador y tercer productor de biodiésel a nivel mundial, es fundamental llevar adelante este tipo de pruebas que permiten avanzar con profesionalismo y seguridad”, aseguró Peláez.
En un comunicado, explicó: “Elegimos trabajar con una entidad de gran prestigio y trayectoria en el país, como el Itba, para seguir acompañando el esfuerzo de la Secretaría de Energía del Ministerio de Planificación en materia de biocombustibles y lograr aumentar en el corto plazo el porcentaje de biodiésel en el gasoil”.
Por su parte, el coordinador del Programa, Alberto Garibaldi, expresó que “en una Argentina con crecientes necesidades energéticas y conciencia ecológica, estamos trabajando en estrecha relación con el Itba, reforzando la cada vez más necesaria interacción entre las Universidades y la Industria, en la viabilidad de porcentajes crecientes de un combustible alternativo como es el biodiésel argentino con el gasoil de alta calidad”.
Según el estudio “Balance Energético de la producción de biodiésel a partir de soja en la República Argentina (2008)” -realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria Inta- la reducción del ciclo de carbono es más del 75 %.
Evolución
Desde el país se exportaron 168,3 mil toneladas de biocombustible en 2007, cuando se inició la producción en escala; el año pasado fueron 1,4 millones de toneladas vendidas fuera del país, y hasta marzo de este año rondaron las 300 mil toneladas embarcadas con destino externo.
La Argentina, segundo mayor exportador mundial de biocombustibles, prevé este año exportaciones por U$S 2.200 millones de dólares; el Inta estima que en todo 2011 se producirán 3,2 millones de toneladas, de las cuales se exportarán 2 millones.
Aceiteras por la energía
La Cámara Argentina de Biocombustibles se formó en 2007 y nuclea empresas dedicadas a la producción a escala industrial de biocombustibles. Las firmas se nuclearon con el fin de promover la actividad de producción y comercialización de biocombustibles y de sus industrias vinculadas, para contribuir activamente al desarrollo económico sustentable de la Argentina.
En la actualidad la entidad está integrada por empresas que producen y exportan más del 95% del biocombustible generado en el país, tales como Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill, Explora, Los Balcanes, Louis Dreyfus, Molinos Río de la Plata, Patagonia Bioenergía, Renova, Unitec Bio, Vicentín y Viluco.
Juntas, estas empresas han invertido en el país más de U$S 500.000.000; la mayoría de ellas tiene sus plantas concentradas en el cordón industrial y portuario del sur santafesino.




