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Un mazazo a la producción ovina

[14-06-2011 07:12:45] Con pasturas tapadas por las cenizas y la ayuda forrajera que llega con cuentagotas, los productores están en condiciones desfavorables para enfrentar la crisis.

Un oscuro panorama para el sector ovino y caprino de la Región Sur rionegrina dejó la erupción del volcán Puyehue, cuyas consecuencias parecen no tener una solución a corto plazo.

La gran cantidad de ceniza que cubrió el suelo de la zona profundiza la crisis de un sector que resistía los embates de una sequía que en el último lustro mató miles de animales.

La ceniza volcánica fue un nuevo mazazo a la producción ovina y caprina y generará mayor daño en los pequeños productores. En este contexto, los de la zona de Jacobacci –lugar donde la ceniza caída promedió los diez centímetros de altura– son los más perjudicados. A medida que recorren los campos y evalúan los efectos negativos, los productores van tomando conciencia de que va a ser muy difícil salir adelante. La ayuda prometida por el Estado hasta el momento sólo será un remedio para aliviar una enfermedad que deja al sector en terapia intensiva.

"Desde el domingo muchas ovejas no están comiendo. La ceniza tapó el poco pasto que había y cubrió los pocos cursos de agua. Encima, algunos echaron carneros hace unos días y otros están en ese proceso y a eso tenemos que sumarle que se aproxima el invierno. La ceniza que levanta el viento les trae problemas visuales, los animales se desorientan y se pierden en el campo. No sabemos cuántos animales van a quedar en pie ante esta situación", señalaron apesadumbrados los campesinos.

Si bien desde el Ministerio de Producción se informó de la compra de 43.315 fardos de pasto, a los que se sumarían otros 30.000, la distribución en los campos demandará un tiempo que los animales no están preparados para esperar. Desde Nación se prometieron diez millones de pesos, pero los campesinos saben que seguramente esta ayuda no alcanzará a cubrir la demanda real de esta catástrofe que afecta la principal actividad productiva de la zona.

A este sombrío panorama hay que sumar los problemas que acarreará la ceniza en las ovejas y cabras en el corto y el mediano plazo. El ingeniero agrónomo Andrés Gaetano, quien trabaja en el Programa Ganadero del Ente para el Desarrollo de la Región Sur, detalló que es muy probable que el viento y la ceniza ocasionen ceguera en los animales y que la falta de agua y comida haga que enflaquezcan.

"Aquel productor que les echó carnero a las ovejas va a tener un porcentaje de preñez muy bajo y el que no alcanzó por un lado se va a favorecer porque preservará las madres y por otro lado va a perder una parición de corderos que no van a nacer. A esto hay que sumarle que los rindes de la lana, por la acumulación de cenizas, van a bajar mucho y eso se verá reflejado después en un menor precio de venta", sostuvo.

Por estos días los ganaderos se resignan a la crítica realidad que los golpea, ruegan por lluvias que sirvan para aplacar el efecto de la ceniza cuanto antes y se esperanzan en que la ayuda prometida por el Estado sea la suficiente para poder compensar las pérdidas que ocasionará esta catástrofe.

Fuente: Diario Río Negro