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Tijeras de corte sanjuanino para la vid, el olivo y el ajo
[13-10-2005 06:38:38] En Trinidad se fabrica todo tipo de tijeras para el campo. Los pequeños viticultores son los que más la demandan por su buena situación, le siguen la olivicultura y el ajo entre las hortalizas.
Marcial, Rafael y Juan Carlos Gutiérrez son los responsables hoy de comandar la fábrica de tijeras de podar heredada de su padre, Juan Gutiérrez Crespo y cuyo oficio metalmecánico tiene su origen en España, donde la familia Crespo Nieto, del pueblo de Vejar en la provincia de Salamanca a principios del siglo pasado ejercía la herrería. Para aprender este noble oficio, en 1951, Juan Gutiérrez Crespo trajo de tierras españolas a su tío Emiglio y sus hijos Tomas y Antonio.
Esta empresa familiar fabrica actualmente tijeras de podar de una y dos manos, tijeras de cosecha y limpieza de uva de mesa y también para el ajo.
En Argentina comenzaron ha pedido de los productores inmigrantes de aquella zona "a fragua y martillo", tal como lo señala Rafael durante la visita a su fábrica de Trinidad, explicando que "hoy esta método fue reemplazado por la mufla y el balancín".
Según indica este joven empresario, "el acero especial para la fabricación de las tijeras, se trae de Rosario en planchas que acá son cortadas en placas de 30 centímetros".
Según indica, "la plancha de acero es calentada en la mufla a unos 840 ºC, dado que son un mínimo de 800 ºC, temperatura que necesita el acero para poder ser cortado por el balancín, que contiene las matrices de corte de las tijeras, ejerciendo una presión de 90 toneladas".
"Luego se hacen los orificios pertinentes, por medio de punzones" explica Rafael agregando, "en frío y con las máquinas rectificadoras, a fin de hacer el corte a la perfección, es decir, sin dejar luz entre las hojas".
Finalizado este proceso, 2se templa la tijera mediante otro golpe de calor a 800ºC a fin de otorgarle dureza al material" indica Gutiérrez y, finalmente, se realiza el proceso de "revenido", que según explica el empresario, "una vez templado el acero, se le da otro golpe de calor a 800ºC, que le dé elasticidad al acero y evita que se parta la tijera".
Mercado en crecimiento
Según indica Rafael Gutiérrez, "luego de la crisis del 2001, se reactivó el mercado y desde el año pasado vienen muchos viñateros, dada al buena situación económica que están viviendo por los buenos precios que reciben por la uva".
Indica que "muchos viñateros compran y reparan sus tijeras de poda o de limpieza en el caso de la uva de mesa y pasa. También los olivicultores están comprando herramientas para sus fincas y dentro de los horticultores, los productores de ajo".
"Siempre en setiembre se reactivan los pedidos, dado que tanto viñateros como las empresas de la promocionadas vienen y encargan sus tijeras para la temporada" explica el empresario.
Indicó que este año "fabricamos unas 2.000 tijeras de podar y la pasada temporada comercializamos unas 5.000 tijeras para cosecha y selección de uva de mesa, así como unas 1.500 tijeras para selección de ajos".
Finalmente indicó que "son los pequeños productores los que hacen mover la rueda. Por esto creo importante que haya políticas adecuadas para que sigan en la actual situación".
Por Adrián M. Alonso
Fuente: Diario de Cuyo