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Promueven mayor valor agregado a la manufactura regional agropecuaria

[03-10-2011 09:59:21] En la búsqueda de mejorar la competitividad para el sector agropecuario de la región patagónica y en atención a las demandas del mercado, los productores ovinos promueven la incorporación de mayor valor agregado a la manufactura regional con el objeto de consolidar la producción de derivados de la carne y la lana de oveja desarrollando líneas con certificación orgánica.

En la búsqueda de mejorar la competitividad para el sector agropecuario de la región patagónica y en atención a las demandas del mercado, los productores ovinos promueven la incorporación de mayor valor agregado a la manufactura regional con el objeto de consolidar la producción de derivados de la carne y la lana de oveja desarrollando líneas con certificación orgánica.

Productores Ovinos de la Región Patagónica, inició su actividad durante el año 1999 y en una primera etapa el Grupo trabajó fundamentalmente, en un esquema interactivo de investigación y desarrollo con la finalidad de clarificar las líneas de acción a abordar, en los diferentes rubros productivos en que se plantearon participar en el ámbito de lanas finas orgánicas, carne ovina orgánica y cueros orgánicos.

Una iniciativa impulsada por un grupo de 50 productores, quienes han decidido avanzar con la consolidación del proceso de integración horizontal, con el fin de abordar en forma conjunta las diferentes problemáticas que afectan al sector, y trabajan en el desarrollo de modelos alternativos a los esquemas comerciales tradicionales.

PROPAT se ha propuesto trabajar en la mejora de la competitividad de la cadena de Lana y Carne Ovina, ya que los productores consideran básico integrar alternativas productivas, tecnológicas, empresariales, organizacionales y de comercialización, que permitan consolidar en el tiempo estructuras productivas sustentables, que posibiliten alcanzar los objetivos propuestos.

La característica diferencial de esta propuesta, es el enfoque integral del proceso productivo desde la visión de cadena agroindustrial, que a diferencia de los planteos tradicionales, busca integrar y fortalecer los aspectos asociados a la producción primaria, con los procesos de transformación y agregado de valor, para fortalecer los aspectos asociados a la comercialización, búsqueda de mercados, oportunidades de negocios, entre los objetivos más marcados.

En ese contexto, se destaca la valorización y priorización que se planteó desde el grupo, en relación a la visión de sostenibilidad del sistema productivo y en particular del recurso natural en sí, siendo una de las razones básicas por la cual los productores decidieron oportunamente incorporar sus establecimientos al esquema de certificación orgánica.

La totalidad de los establecimientos que integran PROPAT, están ubicados en la región Patagónica, donde la mayoría de los productores son de la Provincia de Chubut y se han ido sumando paulatinamente de la provincia de Santa Cruz y Río Negro.

La actividad productiva tradicional de la Patagonia es la producción ovina, y en el caso de los productores que conforman PROPAT, los sistemas están orientados a la producción de Lanas Finas y Extrafinas de excelente calidad, siendo la raza Merino, la base de estas majadas.

Sistemas productivos regionales

El total de superficie bajo certificación orgánica que maneja el grupo, es de 1.650.000 hectáreas, que cuenta con 45 productores y un total de 50 establecimientos ganaderos, posee 425.000 ovinos, bajo certificación y una oferta anual de 30.000 corderos y 40.000 ovinos adultos. Además se estima que se producen 1.350.000 kilogramos de lana fina orgánica, y un total de 70.000 mil unidades de cueros ovinos.

La iniciativa de PROPAT está asociada al agotamiento regional del modelo productivo, que subsistió en las últimas décadas y que abarcó tanto a los aspectos productivos, tecnológicos, empresariales, organizativos y como así también el institucional.

El proceso de globalización determina necesariamente la adecuación de los sectores productivos a las nuevas reglas y paradigmas del mercado, como la competitividad y la calidad.

En este contexto, decidieron comenzar a trabajar en esquemas alternativos, para adecuar y orientar el esquema productivo tradicional, asociando a la demanda potencial del mercado y las capacidades productivas de la zona, que busca transformar las ventajas comparativas que ofrece la zona en ventajas competitivas.

Se analizan posibilidades con destino principal a la exportación, sobre diferentes características de la producción local, como las condiciones agroecológicas, la producción en contraestación, sanidad (zona libre de aftosa sin vacunación) y producción natural u orgánica.

Sobre la cadena de valor, se ha trabajado en forma mancomunada con el sector industrial, para poder lograr en el año 2008, el reconocimiento del SENASA de la Norma Oficial de Certificación del Top de Lana Orgánica, que es la primer norma oficial a nivel mundial.

En el rubro carne ovina se avanzó sobre fines del año 2008 en un acuerdo de colaboración con un Frigorífico de la zona: CyL Farming SA, que dispuso de la habilitación correspondiente para exportar a la Europa.

Certificación orgánica

PROPAT desea consolidar un proceso de integración horizontal de diferentes empresas con una base productiva común de la ganadería extensiva ovina, para mejorar el nivel de ingreso de los productores, con el objetivo de aumentar la rentabilidad de las empresas que conforman la cadena de valor de lana y carne ovina orgánica.

Además, se buscan generar un proceso de cambio de paradigma por parte del sector productivo,  planteando reemplazar el enfoque tradicional de los productores, como proveedores pasivos de materia prima, por un enfoque integral del proceso productivo desde la visión de cadena de valor.

Desde el grupo, quieren fortalecer los aspectos asociados a la producción primaria, con los procesos de transformación y agregado de valor (complejo agroindustrial), incursionando en los aspectos asociados a la comercialización, inteligencia de mercados, marketing, oportunidades y gestión de negocios.

Los productores que conforman el grupo, han contratado los servicios de la Certificadora OIA: Organización Internacional Agropecuaria, para la realización del proceso de certificación orgánica en sus sistemas productivos.

En nuestro país hay empresas reconocidas como certificadoras oficiales por la Unión Europea, como así también habilitadas para el  acceso a Estados Unidos, Japón, el Mercosur y otros mercados del planeta. Argentina es uno de los 6 países del mundo, junto con Australia, Hungría, Suiza, Rumania e Israel, que son reconocidos oficialmente por la Unión Europea para ingresar sus productos orgánicos certificados sin restricción alguna al mercado.

Fuente: El Diario de Madryn