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Industria aceitera: producirá menos pero facturará más

[31-10-2011 10:05:43] El complejo oleaginoso vive un boom en Argentina. Córdoba, con baja participación en la molienda, tiene potencial para seguir creciendo.

La industrialización de oleaginosas en la Argentina ha venido demostrando un crecimiento sostenido. En la última década, el aumento de inversiones dirigidas a modernizar plantas e incrementar la obtención de aceite y pellets la han transformado en una de las más eficientes del mundo.

Córdoba, aunque es líder en cosecha, tiene que mejorar su performance en molienda. Es decir, en agregar valor para multiplicar por dos lo que deja la industria.

Para este año, se espera una baja en la producción, pero los precios internacionales altos, le permitirán facturar más que en 2010.

Durante 2010, el complejo oleaginoso movió 69.024 millones de pesos. El 57 por ciento fue de harinas proteicas, mientras que el otro 43 por ciento corresponde a los aceites. Entre 2004 y 2010, la capacidad instalada para procesar granos creció 47 por ciento, pasó de 108.208 a 159.878 toneladas diarias y se sumaron ocho plantas de elaboración. Hoy son 54.

Aunque en Argentina se elaboran aceites de distintas semillas, el aceite crudo se obtiene principalmente de la soja y el girasol, que representan el 99% de la producción. Las industrias más importantes están en Rosario, localización clave para la exportación.

“Desde 2000 se observó un incremento continuo de la producción de aceite, tendencia que acompañó la creciente producción de granos. Ésta se revirtió en 2008, al disminuir la producción primaria por la caída de los rindes y un paro agropecuario que afectó el normal abastecimiento de las industrias. Y continuó en caída en 2009, con una fuerte sequía que amenazó la disponibilidad de materia prima, pero en 2010 se retornó a la tendencia de crecimiento”, explica Gonzalo Vázquez, director de Claves, consultora que elaboró un informe sobre el tema.

En el país existen 75 empresas que elaboran aceites crudos, refinan y envasan, empleando a 9.300 personas. La oferta está altamente concentrada, ya que cinco empresas absorben el 72,6 por ciento de las exportaciones, y diez explican el 90 por ciento de la facturación del sector. Un segundo grupo concentra el siete por ciento de la producción, exporta escasos volúmenes y abastece al mercado interno del crudo para biodiesel y refinado; y un último conjunto de empresas -que sólo abarca el tres por ciento de la facturación- atiende el mercado interno y hace tareas de refinado, envasado y distribución.

El informe de Claves destaca que para este año es esperable un leve descenso en la producción del sector, del orden del ocho por ciento por una disminución en la disponibilidad de materia prima a causa de una importante sequía. “Sin embargo, se espera que se consolide el aumento de precios internacionales de fines de 2010 y se logre un aumento del orden del 25 por ciento en el promedio anual respecto al año anterior”, dice Vázquez.

La industria de aceites muestra una estrecha dependencia con relación a dos factores: por un lado, la demanda mundial de alimentos y el aumento de la población, y por otro -especialmente en los últimos años- la expansión de la producción de biodiesel en nuestro país. En relación a las exportaciones, si bien China -principal destino- impuso restricciones a sus compras de aceite de soja argentino, se registró un aumento en las ventas al exterior, absorbiendo India una cuota mayor.

En cuanto a la industria del biodiesel, su desarrollo impulsa desde 2007 un aumento notable del consumo de aceite crudo, que en 2010 representó el 74 por ciento de la producción.

Fuente: La Mañana de Córdoba