[12-01-2012 10:15:56] La esperada precipitación comenzó a llegar a las zonas más afectadas. Buzzi calificó como “un fondito” la ayuda comprometida. “Utilizan fotos de 2005”, respondió la cartera y aseguró que aún es temprano para evaluar pérdidas.
Mientras en distintas regiones del país los productores rurales ya habían comenzado a recibir la tan esperada lluvia, desde el gobierno nacional se mostraron optimistas sobre la posibilidad de revertir parte de lo perdido en la sequía y salieron al cruce del pronóstico “desolador” hecho por las patronales del campo.
En ese sentido, desde el Ministerio de Agricultura de la Nación, cuyo titular, Norberto Yauhar, le había pedido a la Mesa de Enlace “bajar el dramatismo”, difundieron ayer información que se contrapone con el diagnóstico hecho por la Federación Agraria (FAA) y la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires (Carbap), que encontraron en la falta de precipitaciones una buena oportunidad para volver a exigir que se suspendan las retenciones al agro.
“Las lluvias eran esperadas porque el fenómeno de ‘La Niña’ así se manifiesta”, explicó Carlos Casamiquela, titular del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), quien se mostró aliviado por las precipitaciones que ayer comenzaron a caer sobre el Noroeste de Río Negro, que a media mañana habían llegado a Azul y Olavarría, y que, al cierre de esta edición, se aguardaban en la llamada “zona núcleo”, en la localidad de Pergamino.
“Ha sido buena lluvia, de buena cantidad de agua y durante mucho tiempo”, detalló Casamiquela, quien reivindicó la decisión gubernamental de esperar a que se manifestara este fenómeno antes de hacer “una evaluación de daños” en los cultivos. “Habrá muchos que se podrán recuperar y otros que no”, adelantó el funcionario.
A este nuevo contrapunto entre el Poder Ejecutivo y las cámaras rurales se sumó la polémica por una fotografía que días atrás FAA difundió en su sitio web, mostrando varias vacas muertas. Desde la cartera de Agricultura respondieron que actualmente “no se tienen registros de mortandad masiva de animales” y que la imagen que muestra la entidad que dirige Eduardo Buzzi no sería actual, sino de 2005. Por el contrario, desde la FAA insistieron con que la foto fue tomada en diciembre último.
Ayer, en un comunicado, el INTA afirmó que “no se avizoran efectos muy negativos en la producción ganadera a escala nacional”, ya que “las principales cuencas productoras de terneros, salvo algunas excepciones, están lejos de mostrar un nivel de catástrofe”, de acuerdo a conclusiones del coordinador nacional del Programa Ganadero, Daniel Rearte.
En el gobierno también insistieron en diferenciar este cuadro actual de la terrible sequía de 2008/2009, frecuentemente invocada en el diagnóstico de la Mesa de Enlace. Rearte argumentó que en aquella oportunidad la seca comenzó en plena época de servicio del ganado, entre octubre y diciembre. Ahora, en cambio, se está “sobre el final del servicio, además, las vacas ingresaron con muy buen estado”, detalló Rearte, para quien “no debería esperarse una caída importante en la parición del próximo invierno”.
En el mapa elaborado por el INTA, los problemas se concentran en Santa Fe, parte de Córdoba, La Pampa y el oeste y el sur de Buenos Aires, si bien remarcaron que “el mayor daño está en los cultivos y no tanto en los animales”.
Otro que salió a responderle a Buzzi fue el secretario de Relaciones Institucionales de Agricultura, Haroldo Lebed, quien rechazó el intento del jefe de la FAA de minimizar las acciones del gobierno. “Las medidas adoptadas no son paliativas. Hay una ley, la 26509, que dispone de un fondo de 500 millones de pesos, que no es un ‘fondito’ como dijo Buzzi”, retrucó el funcionario. Lebed consideró que “cuando hay un problema hay que juntar voluntades” y recordó que, a pedido del ministro Yauhar, mañana se reunirá la Comisión de Emergencia Agropecuaria, que él preside.
Se espera que dentro de diez o 15 días el INTA entregue una evaluación pormenorizada del estado de los cultivos en cada partido o departamento del país, para así abordar los casos de productores que necesiten un soporte. “El cuadro es heterogéneo. Depende del tipo de suelo, de los antecedente de agua en el perfil de suelo al momento de la siembra, del tipo de floración”, enumeró Casamiquela.
Fuente: Tiempo Argentino