[06-02-2012 11:23:18] Pese a la sequía, las estimaciones de las principales entidades del sector son alentadoras, la producción podría estár a la misma altura que la de la temporada 2010/2011, que cerró en 23 millones de toneladas. Las explicaciones de los expertos.
Pese a la fuerte sequía que afecta a la zona núcleo agraria, las estimaciones para la cosecha de maíz de esta temporada se ubican por encima de las 20 millones de toneladas. Incluso Maizar, la principal entidad del sector, augura que la producción puede trepar a las 25 millones de toneladas, lo que implicaría un incremento de 2 millones de toneladas respecto de las 23 millones de toneladas de la cosecha 2010/2011.
Durante el último trimestre del año pasado, el área sembrada estimada de maíz permitía pensar en una cosecha récord para el grano. Luego, a causa de la falta de lluvias que se agravó en los últimos meses, las proyecciones dieron cuenta de fuertes reducciones que generaron un altercado político entre las entidades ruralistas y el gobierno por la evaluación del impacto que iba a tener la sequía en la producción de maíz.
El titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, muy preocupado por los efectos de la seca en el maíz, reclamó airadamente una rebaja de los derechos de exportación. Buzzi amenazó con sacar los tractores a la calle y reflotar el ánimo belicista que tuvo la Mesa de Enlace en la pelea que mantuvo contra el Ejecutivo por las retenciones móviles.
Sin embargo, después del calor agobiante y las escasez de precipitaciones, el importante porcentaje de productores que se volcó hacia una siembra tardía de maíz, que oscila entre un 30 y un 35% del total, permitirá recortar pérdidas y, de continuar la recuperación hídrica de las últimas semanas, tener una cosecha superior a las 20 millones de toneladas.
Desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectan una cosecha de 22 millones de toneladas, con un rendimiento promedio de 6,8 toneladas por hectárea. Maximiliano Zavala, analista de la Bolsa de Cereales porteña, consideró que “si bien el maíz sembrado en fecha temprana está en período crítico, los de segunda vienen muy bien”. “Hay zonas donde se esperaban rendimientos de 12 mil kilos por hectárea y se están obteniendo 8000, si bien es una pérdida importante, hay que entender que no está tan mal la cosa”, señaló.
Respecto a la fuerte sequía de 2008, Zavala considera que la situación actual es “bastante más favorable”. “Tenemos que acordarnos que en ese período los rindes no llegaron ni a los 6000 kilos por hectárea”, destacó.
En la Bolsa de Cereales de Rosario los pronósticos son menos alentadores. Si bien la proyección no difiere en mucho –actualmente se ubica en 21 millones de toneladas– sus especialistas advierten que “cualquier número que se arriesgue es muy inestable porque depende de lo que ocurra con las precipitaciones”. En Maizar, la entidad que nuclea a los sectores de la cadena maicera, definieron el panorama desde una óptica más positiva.
“Los más pesimistas hablan de 22 millones de toneladas, pero si las lluvias acompañan, podemos llegar a andar en 24 o 25 millones”, dijo Martín Fraguío, director ejecutivo de la entidad.
Para Fraguío, “hay un aprendizaje de los productores luego de la sequía de 2008 y nuevos eventos biotecnológicos que hacen a la planta mucho más resistente”. Inclusive, para Fraguío, pueden darse exportaciones cercanas a las 15 millones de toneladas, cifra que el país superó sólo en dos ocasiones.
“Si se toma en cuenta que el remanente de la temporada pasada, es de cerca de 2 millones de toneladas, y el consumo interno será de 7, podríamos incluso superar las 15 millones de toneladas en exportaciones”, destacó. Por último señaló: “Hay que mantenerse expectantes y esperar cómo evoluciona el clima y el nuevo régimen de comercialización de granos que anunciaron a principios de enero.”
Fuente: Tiempo Argentino