[31-10-2005 06:52:21] José Luis Castelarín, es un agudo conocedor del cluster de maquinarias santafesino. En una entrevista asegura que hoy el negocio en máquina agrícola pasa más por el transporte que cosechadoras o tractores.
"El campo hizo un cambio generacional de máquinas muy grande y ahora volvió el mercado de reposición y eso, para algunos, es duro", dice.
Pero ante la pregunta sobre qué cantidad de hectáreas y productores no han renovado su parque de maquinaria agrícola, se apasiona y empieza con un análisis que desemboca en la necesidad de apuntar al transporte como negocio de los próximos años.
"Mi opinión es que a los colonos los podés clasificar en 4 montones. Tenés los de superavanzada, como Grobocopatel, que están en lo tecnológico y que pretenden siempre la experimentación. Hay otro lote que viene ahí nomás, de alta producción, donde hay un montón. Son los que sacan 50 quintales de soja por hectárea. Esos tipos tienen todas las máquinas nuevas", afirma, convencido.
"La sembradora es el alma. Todavía hay alguno que piensa que hay que tener un lindo tractor. Pero con que tire la máquina, el tractor alcanza. Está demostrado que de 7 horas por hectárea por año que se trabaja con siembra convencional ahora se está en menos de una hora con la directa. ¿Cómo podés comprar un tractor de 100 mil dólares? El tractor será muy bueno pero no necesitamos más ese tractor. Estamos gastando plata al divino botón, que nos haría más falta en investigación de semillas o en modernización de transporte".
Siguiendo con el análisis de los montones, "hay un tercer grupo que es el que viene atrás del malón. Son los clásicos colonos conservadores de la región, que en todos los pueblos hay, que viene tan seguro de la base de su papá y su abuelo, pero no le da para analizar el negocio empresarialmente. Como tiene 5 cosechas guardadas, tiene plata pero porque viene de una conservaduría terrible y no porque produzca eficientemente. Y después están los pijoteros consetudinarios que no producen por lo pijoteros que son. En vez de echar 100 kilos de urea, le ponen 40 porque dicen que total es más o menos parecido".
En estos últimos 2 grupos, para Castelarín, "puede haber un 50 % que no haya cambiado todavía la tecnología de sembradora. Por eso es que las fábricas de sembradoras más baratas y menos sofisticadas, aggiornadas no con todas las prestaciones, son las que más están produciendo ahora, para satisfacer a esos grupos. No tienen doble fertilización si no la necesitan en la zona, por ejemplo. La sembradora de punta, en cambio, tiene una disminución del 40 % en las ventas si tomás 2005 contra 2004".
Para los fabricantes de partes de sembradoras, también hay problemas. "Ellos se vinieron 55 % abajo, porque venían produciendo y stockeando. Como no había problemas, el comprador compraba de más, todos querían estar seguros, por las dudas. Al venir esta disminución, todos metieron la palanca para atrás. Si yo tengo una placa voy a usar la que tengo y después pido una nueva. Hay un sobrestockamiento cuando se produce una expansión así, que cuando se normaliza algunos la sienten más por estar muy sobrestockeados".
Pero "no pasa lo mismo en semirremolques, acoplados, acopladitos y acopladazos. El tipo que se dio cuenta que la sembradora es el alma del cuadro, que el tractor no importa que sea de primera línea porque lo único que tiene que hacer es tirar la sembradora (con un tractor lindo no tenés mayor producción, sí con una sembradora mejor), ahora tiene que analizar el segundo punto de la cuestión: cuánto me cuesta de ahí para adelante. Y ahí se viene transporte, ruta, corretaje, acopiadores, que cuesta una fortuna y es totalmente ineficiente".
Todos "están con su planta moderna, con silos que ya descargan por gravedad. Hay una serie de innovaciones. Pero en Argentina los camiones y los acoplados son del año del pito. Y los nuevos tampoco sirven tanto. Es que Argentina tiene particularidades... Brasil es distinto. Nosotros tenemos un límite de carga máxima de un camión puesto en la ruta de 45 mil kilos. Brasil no lo tiene. Entonces, el camión que hacen en Brasil no sirve para Argentina. Acá hay que hacer un camión lo más liviano posible y no con características y frenos para subir y bajar. Nosotros tenemos planicies. Sin embargo, les compramos los camiones a Brasil".
Castelarín se queja: "compramos los tractores que no nos sirven, compramos los camiones que no nos sirven y, si entrás profundamente en el análisis, también compramos las cosechadoras que no nos sirven. Las cosechadoras que venden las marcas modernas, que son espectaculares y hasta tocan pito, pierden por la cola. Y tenemos una pérdida de U$S 500 millones al año por eso. La pérdida por la cola no es de interés de los brasileros ni de los norteamericanos que las hacen ni siquiera del changarín. Es una preocupación del productor nacional. Por eso, cuando uno compra una cosechadora, debe atender a ese detalle. Pero esa forma de pensar sólo la tiene el segundo de los 4 grupos, ni el primero siquiera, que está iluminado por las luces del centro".
El punto central es que "si nosotros llegamos a las 100 millones de toneladas por año, en Rosario tienen que entrar 4 mil camiones por día. Suponiendo que existan, que para mí es difícil, la mitad son Bedford y Dodge 800, que gastan un montón de combustible, no llegan con los kilos, pierden semillas y tienen acoplados que son caros y un desastre. La revolución de eso tiene que venir inmediatamente. Si usás un procedimiento normal para entregar cereales de acá a Rosario, te significa como el 40 %, cuando si vos trabajás en forma directa y con propio corretaje, en vez de ese gasto tenés un plus a tu favor".
Ahí "va a estar el negocio del futuro para toda esta zona. Ya están produciéndose acoplados, pero todavía no están las cosas hechas como se hicieron con las sembradoras. Vos tenés que dar un acoplado que pese menos de 4 mil kilos y que lleve 20 mil y que no arruine el pavimento. Lo primero que te dicen es no se puede. Lo mismo decían con las sembradoras. Pero se puede".
Hay algunas empresas "que se están acomodando más y otras que menos. Pero el programa de los clusters, de apoyatura, tiene justamente 14 programas de asistencia para lograr todo ese cambio y la radicación de los técnicos en la región y de los aparatos".
En 2004,la provincia de Santa Fe facturó el 61,48 % de las ventas de máquinas agrícolas nacionales (cosechadoras, tractores, sembradoras, pulverizadoras, acoplados y otros implementos), muy por encima de Córdoba y Buenos Aires. En tanto, el departamento Belgrano, epicentro del cluster, se encargó del 42,92 % de las ventas en unidades monetarias del sector en la provincia.
Castelarín destacó que "el punto del enfoque económico del país es sustancial para el futuro del negocio de la maquinaria agrícola. La primera medida revolucionaria la acaba de tomar Kirchner la semana pasada, para pequeñas y medianas empresas. La desgravación para la reinversión de utilidades es mucho más que lo que nosotros pedimos, que era la amortización acelerada para el colono. Eso es importante".
Ahora "faltan 2 cambios. Uno es el esquema financiero. Vos no podés pedir que la gente invierta en un edificio con un crédito a 3 ó 4 años cuando al edificio lo amortizás en 35 ó 40 años. O permitís que lo amortice rápido o estirás el crédito. Una de dos. El otro punto, básica y definitivamente, es el tema con Brasil".
Al respecto, Castelarín muestra números del comercio bilateral y arremete: "A mí que me vengan a explicar cómo es que esto nos conviene si siempre negociamos sobre cómo participan los brasileros en nuestro mercado. Nosotros somos competencia de Brasil en todo. Y vos de ninguna manera podés tener una relación complementaria con Brasil. Cómo le vamos a comprar los tractores a Brasil y las cosechadoras, si nosotros vivimos del cereal. Te cortan un día el chorro y te deja en pelotas".
El contador, que trabajó sobre un estudio de clusters que hoy se utiliza en una cátedra de la Universidad de Buenos Aires, sostiene que "lo que Argentina puede hacer es alimentos, turismo, minería, pesca. Naturalmente, somos primeros en eso. Cuando tengamos guita, desarrollemos el pito catalán. Pero hoy no podés gastar plata para ir a China para ver cómo hacer palitos. Es más fácil vender vino y cereales, pero tenés que ser muy bueno en eso. Para eso, hay que tener gran investigación en semillas y agroquímicos, y esos sectores tienen que ser nacionales. No puede haber multinacionales que te quieran cobrar regalías por todas las semillas de todas las vidas".
"Todos sabemos la importancia que el sector tiene, menos los que toman decisiones. Es increíble lo poco importante que es Santa Fe en decisiones con la importancia económica que tiene. De Santa Fe depende el 45 % de la economía nacional en todos los rubros hoy", lanza, de entrada, para abrir la conversación.
Fuente: El Litoral