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Innovaciones tecnológicas

[15-12-2005 06:53:41] Las maquinarias requieren actualizar periódicamente la tecnología. Las cosechadoras necesitan más potencia y capacidad de trilla.

La maquinaria agrícola es uno de los componentes del costo de los sistemas productivos de grano, carne y leche más significativo y siendo Argentina uno de los países productores de grano más competitivos del mundo, especialmente de soja y girasol, resulta evidente que la maquinaria agrícola está bien diseñada, construida y aprovechada.

El panorama es más que auspicioso, según el informe realizado por el ingeniero Mario Bragachini, coordinador del Proyecto Agricultura de Precisión del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Manfredi.

“En el país se analizan y estudian todos los desarrollos mundiales con no más de dos años de retraso de su aparición y sólo son utilizados y fabricados los equipos más convenientes y con muy buena posibilidad de retorno económico. No existe margen económico para el error técnico. Masivamente sólo se adoptan las cosas probadas y con resultados satisfactorios.

El marketing sin fundamentos técnicos/económicos no tiene cabida en la mecanización agrícola argentina”, se desprende del informe. Esto es posible gracias a instituciones como el INTA, Aapresid, Aacrea y las universidades que poseen referentes, que si bien carecen de centros de ensayos de maquinarias, poseen buen contacto con los fabricantes, productores y poseen un reconocido sentido común, respaldados con pruebas de buen nivel.

Lo cierto es que no siempre la mejor máquina es la más conveniente en forma integral: por una mala relación costo/beneficio, por agredir al suelo con su peso, por el requerimiento de un operario muy capacitado que no exista, por una capacidad operativa que supere el tamaño de las explotaciones medias, por carencia de servicio técnico y repuestos en dólares o euros, etc.
El productor argentino no tiene margen para equivocarse en la compra de la maquinaria agrícola; si bien, en alguna oportunidad compra por precio y no por calidad y prestación, el bajo precio de alguna forma compensa la inversión.

Tendencias

En el caso de sembrados, el problema a resolver es el atoramiento y peso por metro lineal de ancho de labor de las de chorrillo con menor ancho de 21 centímetros entre hileras para trigo y pasturas. En la siembra de soja con grano gruesa, la tendencia es acortar la distancia entre hileras. Esto ofrece un desafío de nuevos diseños de chasis y trenes de siembra. Una salida de bajo costo es utilizar el cuerpo de fertilizador como sembrado.

El desafío es utilizar la máquina de dosis variable bajo carga programable para cambiar el espaciamiento de soja de 52 a 26 centímetros, según el ambiente. También se debe cambiar el neumática trasero de la sembradora por uno de nuevo diseño para soja a 26 centímetros entre hileras, de acuerdo a los estudios realizados.

Respecto a las debilidades de la oferta de sembradoras argentinas, Bragachini sostuvo que “faltan diseños originales en las sembradoras argentinas; pocos desarrollan y muchos copian. Los más evolucionados copian del exterior y la gran mayoría copia de otros desarrollos nacionales. De los 60 fabricantes argentinos, no más de 10 trabajan en desarrollos con creatividad”.

Otros de los puntos débiles son la carencia de ensayos de experimentación, extensión, falta de horas hombre de puesta a punto.

En tanto, la tendencia en diseño de cosechadoras a nivel internacional es la de lograr máquinas cada vez con mayor capacidad de trabajo, en cuanto a tamaño de cabezales y capacidades en sus sistemas de trilla, separación, limpieza y tratamiento de los residuos. Este camino hacia la máquina de mayor capacidad está motivado en el hemisferio norte, por el contexto productivo de los Estados Unidos, donde la mano de obra tercerizada prácticamente no existe.

Por lo tanto, son los mismos propietarios de los establecimientos los que se ven obligados a manejar la maquinaria, compitiendo además contra una ventana de tiempo (por condiciones climáticas), mucho más corta y ajustada que la que se dispone en el hemisferio sur, por lo cual, se requieren cosechadoras de gran capacidad de trabajo, para lograr completar el trabajo en tiempo y forma.

En tractores, la tendencia de los ganaderos es tener potencia media, con características de prestación ganaderas 100 CV, 4x4 asistido, puente delantero robusto. marcha ultra lenta, circuito hidráulico eficiente. El dedicado a sembrador requiere neumática y Air Drill 130 a 220 CV 4x4 asistido y/o articulado, circuito hidráulico centro cerrado. En todos los casos, deberá ser competitivo en precio, prestación y servicio pos venta.

En tanto, Argentina necesita contar con la fabricación nacional de neumáticos especiales para reducir la presión específica sobre el suelo, disminuyendo el huellado y la compactación superficial.

Fuente: La Mañana de Córdoba