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Los tambos podrían desaparecer de un día para otro

[03-02-2006 07:18:08] Lo dijo Juan Trossero, titular de Caprolec, la entidad que nuclea a los productores lecheros de la provincia de Córdoba, y que este martes formó un comité de crisis.

El titular de Caprolec, la asociación que reúne a los productores tamberos de Córdoba, es un dirigiente comprometido hasta el hueso en la defensa de los pequeños y medianos productores de la cuenca lechera cordobesa. No ocultó su frustración, e incluso su ofuscación ante la incompresión e indiferencia con que el sector es tratado tanto por parte de la Provincia como de la Nación.

El tambero reivindicó la eliminación de las retenciones agropecuarias, graficó las diferencias que este sector tiene con la industria y advirtió que la actual coyuntura no sólo frena inversiones, sino que también es el prólogo a una nueva y profunda crisis para la cadena láctea. Dijo además que en el mediano plazo el gobierno nacional fracasará en su política de intentar frenar los precios.
De todas maneras, Trossero apuntó que si bien la situación del sector es un tanto comprometida, no se asemeja en nada a lo que se vivía en los estertores de la Convertibilidad.

-¿Cuál es el panorama para los tamberos?
-El panorama es preocupante, porque todas nuestras propuestas, que son superadoras de las recetas pragmáticas del gobierno, es decir, aumentos de retenciones que lo único que logran es frenar la actividad, son ignoradas. Este es un sector que necesita planificar en el tiempo; no se puede poner en marcha un tambo de un día para otro. Dejar de ser tambero es lo único que se puede hacer de un día para el otro; en cambio convertirse en productor lechero es una tarea que demanda tiempo y esfuerzo. Si desarmamos esta actividad, en muchas zonas y muchas regiones, las cosas se van a complicar en el mediano y largo plazo.

-Pero los precios de los lácteos se van a planchar…
-Estas medidas, si bien pueden darle al gobierno un resultado en el corto plazo para frenar el precio de los lácteos, en el largo plazo lo vamos a pagar con mayor escasez de materia prima. Y por lo tanto, con mayores precios.

-¿Cuál es el precio sostén que ustedes reclaman para el litro de leche?
-Nosotros reclamábamos el año anterior un valor que estuviera por encima de los 50 centavos, que es el costo del litro presentado por el INTA, una institución oficial, el año pasado en Mercoláctea en San Francisco. A raíz de los aumentos en los insumos, ahora tenemos costos de producción que superan largamente los 50 centavos. Hoy, la aplicación de las retenciones le ha permitido beneficiarse a un par de industrias y en detrimento de las que tienen un mercado de exportación; han logrado bajarle el precio de la leche y las materias primas, perforando los 50 centavos de promedio que percibe el productor, lo que significa que los tamberos están trabajando por debajo del límite de sus costos.

-¿Hay consecuencias directas?
-Esto ahora no se ve, pero seguramente se va a ver en la próxima primavera. Si no se flexibilizan las retenciones y reintegros y no se pone un coto y un freno a los sectores de comercialización y la industria, que siguen subiéndole el precio al consumidor y bajando el costo interno, se conformará un panorama muy complicado; lo vemos con preocupación y por supuesto que hace varios meses que estamos diciendo que estamos recorriendo el camino que nos lleva hacia una crisis, no sólo en los tambos sino en toda la cadena láctea.

-¿Habrá desaparición de tambos?
-Cerrar un tambo es cuestión de un día para otro. Estimamos que va a haber una nueva salida de productores de la actividad, por una simple cuestión de análisis económico. Cuando el productor ve que es mucho más negocio dedicarse a la agricultura, lo va a hacer sin problemas. En la agricultura se sabe con más certeza cuál es el valor de lo que se produce. Hay precios a futuro, otro tipo de referencias. Desde luego, en la Cámara no queremos que nadie nos asegure rentabilidad, simplemente queremos garantizar que no se rompa la cadena láctea.

-¿Los productores están muy endeudados?
-No, no hay nada parecido a la crisis del 99 al 2001; no hay endeudamiento comparable al de aquella época. El tema es que se había dado en la última época un interesante proceso de inversiones, y el productor fue haciendo inversiones; el productor invierte siempre, porque es su vocación, y eso explicó que con ese panorama que hasta hace no mucho aparentaba auspicioso, el productor se animó e invirtió. Nosotros habíamos hecho el año anterior un convenio con el Banco de Córdoba, y la gente ha tomado créditos para mejorar la actividad, pero ahora la situación cambió.

-O sea que el mantenimiento de retenciones frena las inversiones…
-No hablo por la industria, pero es indudable que las retenciones afectan a parte de la industria. El impuesto distorsivo no crea un escenario claro. El deterioro del productor es evidente. Estamos recibiendo por materia prima precios que no nos alcanzan a cubrir los costos y entonces las inversiones ahora se han acotado terriblemente. Sólo hace falta verificarlo con nuestros proveedores de insumos.

-¿Es posible que, como vaticinaron algunos, haya una sobreoferta de leche?
-Nosotros dijimos que eso iba a implicar que se volcara más leche en el mercado interno, al perderse competitividad en el mercado externo. Aparte aquí hay una realidad; después se plantea otra realidad, cuando se plantean las retenciones, una empresa, La Serenísima, aumenta el precio de sus productos, lo que le facilita hacerse de un colchón bastante importante. Por eso hoy es más apetitoso el mercado interno que el externo. Las idas y vueltas con el tema de los precios dejan una mayor rentabilidad al industrial, que prefiere volcar sus productos en el mercado interno a venderlos al exterior. Entonces, la pelea, la preocupación, más allá de que se los hayamos dicho a los funcionarios, no es que se sature el mercado interno, sino que esta situación beneficie a las dos grandes empresas que hicieron acuerdos con el gobierno, que son SanCor y La Serenísima, quienes tienen casi la mitad del mercado interno. Se trata de una industria en la que más del 90 por ciento de su producción está destinada al mercado interno. Por eso no le afectan tanto las retenciones; pero a los acuerdos por empresa del gobierno lo vemos como un perjuicio para la industria o para el resto de la industria, que se ven perjudicadas.

-¿Hay reuniones con la Secretaría de Agricultura de la Provincia, algún tipo de apoyo?
-Nosotros tuvimos reuniones hasta el mes de julio, cuando se aplicaron las retenciones al sector. Por entonces nos recibió De la Sota y después varias veces el secretario de Agricultura. Nosotros recibimos el aparente apoyo de ellos, parecieron comprender que esto afecta a las economías regionales de la provincia; pero se trata más de un apoyo voluntarista, simbólico, que de un compromiso efectivo, porque está claro que la Provincia no van a hacer nada contra el gobierno nacional, que les maneja la chequera. En suma, podemos decir que hubo un apoyo muy tibio hacia nuestros reclamos.

-¿Qué opina de la idea que las retenciones se utilicen para financiar un fondo que después se volcaría en el sector?
-Esto me parece que es una tomadura de pelo; que nos saquen la plata para que después nos la quieran prestar es un sinsentido. Que no nos saquen la plata, que nosotros sabemos muy bien cómo reinvertirla, no queremos que la maneje el Estado a su discreción, que es un muy mal administrador.

-¿Cuáles son los próximos pasos que dará el sector?
-Alerto de que nosotros empezamos a transitar un camino que nos va a llevar a otra grave crisis, y no estamos dispuestos a resignar todo nuestro esfuerzo e inversiones, por el contrario, queremos pelear por esto porque creemos tener razón. La Cámara de Córdoba mantiene reuniones con la Mesa Nacional de productores lecheros. Hemos armado un comité de crisis para que en asambleas y reuniones que se hagan en distintas provincias se determinen los pasos a seguir.
Este martes hemos decidido en un plenario armar un comité de crisis, y se ha resuelto llevar a cabo asambleas para decidir medidas a tomar, que podrían incluir una movilización a la ciudad de Córdoba, para poner al tanto a las autoridaes provinciales, de las distorsiones en los precios que hoy afectan a los productores.
El resto de las provincias productoras también han formado comités de crisis y en conjunto tomaremos medidas de protesta a nivel nacional, para mediados o fin de mes, cuando nos enteremos de los precios que reciben los productores, y la alta dispersión de los precios que están soportando debido a la conducta especulativa de la industria..

-Ultimamente, ¿se han reunido con el secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos?
-Lamentablemente, con las retenciones, apoyadas con industrias muy concretas, el foro quedó desvirtuado y el secretario de Agricultura no volvió a convocar a las partes, y cuando en enero se cumplieron los 180 días de la aplicación del decreto, fuimos citados a una reunión de compromiso, y no se nos prestó atención a nuestros reclamos y propuestas, como lo vino haciendo el sector de la industria, para que el 22 no se hubieran tenido que prorrogar las retenciones. Dadas estas circunstancias, consideramos que es innecesario concurrir a dialogar con el secretario de Agricultura. Sí podemos llevarle esto al Ministerio de Economía, porque queremos reunirnos con la ministra Miceli y si no, bueno, tendrán que escucharnos por otras vías, porque está visto que ni siquiera tienen intenciones de oír nuestra propuesta.

-¿Cuál es la propuesta alternativa de Caprolec?
-Nosotros llevamos propuestas concretas para ser discutidas. Estábamos dispuestos a poner una parte de volumen de leche en un determinado de precios y por un plazo determinado para que colaborar a mantener el índice de precios al consumidor, los cuatro o cinco productos que hoy son preocupación del Estado. Y eso tenía que tener una contraprestación, que era que se sentaran a negociar en la misma mesa todos, tanto los productores como la industria, para que no fuéramos los productores los únicos que realizáramos ese esfuerzo y la industria se comprometiera a respetar este precio. Y que se debieran sacar las retenciones para que los productos que tengan mano de obra y valor agregado se pudieran seguir comercializando en el mundo, no perder mercados que se han ganado con mucho trabajo y mucho esfuerzo. Esto permite una mayor difusión de leche en el país. Si tenemos un discurso de país productivo y exportador, no tomemos medidas que vayan en contra de este perfil. Un país productivo, exportador, pero también preocupado por mantener y mejorar el nivel de consumo en el mercado interno.

Fuente: La Mañana de Córdoba