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Ojo con los bichos en el algodón
[15-02-2006 06:46:06] El Ing. Agr. Enrique Lobos trazó un panorama de las principales plagas que suelen afectar el algodón para esta época e indico que aún existen muchos productores que siguen utilizando piretroides.

El Ing. Agr. Enrique Lobos trazó un panorama de las principales plagas que suelen afectar el algodón para esta época e indico que aún existen muchos productores que para tratar de combatir insectos como la oruga de la hoja, siguen utilizando productos agroquímicos del género de los piretroides, de los que ya se ha demostrado que su uso no es el más conveniente para este tipo de plagas. A la vez, recomendó a los chacareros que implantaron algodón la colocación de trampas de feromonas para poder advertir si existen en sus plantíos poblaciones de lagarta rosada que puedan dañar el cultivo.
“En este momento, y desde hace unas semanas atrás, la oruga de la hoja está mostrando problemas, en distintos lugares, según me han comentado algunos colegas. Esos problemas no sabemos a qué atribuirlos en primera instancia, pero muchos productores están volviendo a los piretroides o usando productos fosforados, que en su momento han sido buenas alternativas, pero hoy son productos ineficientes”, apuntó Lobos.
En este sentido agregó que “al matar una parte de la población, que de por sí ya es alta, los problemas de los sobrevivientes y las que se van agregando, en nuevos nacimientos, es mucho más grave, por la resistencia adquirida al insecticida o por la baja eficacia”. Puntualizó que “los productos efectivos, que justamente se han desarrollado a partir de los problemas con la oruga de la hoja, se llaman insecticidas reguladores de crecimiento y son caros normalmente. Pero un análisis económico técnico demostraría que el costo diario de control que efectúan estos productos es mucho más barato que aquellos que tienen dosis baja, económica, pero que tienen baja residualidad y, lo que es más importante, baja eficacia”.
Lobos sostuvo que “los productores no están manejando una serie de situaciones, por ejemplo siguen agregando un “chorrito” de piretroides a cualquier caldo de pulverización que tengan. Esto es un gasto innecesario, por más pequeño que sea, y no mejora para nada el control. Además hemos tenido condiciones climáticas de muy altas temperaturas y ello desnaturaliza los insecticidas piretroides o afectan negativamente”.
Sobre el tema de la correcta aplicación del insecticida, sostuvo que a menudo el productor argumenta que “ha aplicado de noche, sin darse cuenta que la pulverizadora ha estado todo el día en el sol y el agua está a 50º. Las aguas, muchas veces, son duras o tienen un PH alto o con condiciones altas de temperatura. Entonces, cuando entramos a sumar todos estos factores, realmente, el resultado es muy malo”.
Feromonas para la lagarta rosada
Hay insecticidas que son de alta eficiencia para determinadas especies, por ejemplo el piretroides para capullera. Pero también necesita una oportunidad de aplicación, cuánto más pequeña es la oruga más fácil es controlarla, sostiene Lobos.
Por otra parte, “la lagarta rosada es una plaga que no se mata en las larvas, sino se mata en los adultos. La única forma de determinar la presencia de esta plaga es mediante trampas de feromonas. La demanda de los productores por este producto es muy pequeña y es muy barato en relación a la superficie que cubre y a la calidad de la información que brinda, porque es el único criterio por el cual se puede decidir pulverizar un producto, para controlar la lagarta rosada en cultivos convencionales en los que son muy importantes la cantidad de bichos que se encuentren”.
Añadió que “la lagarta rosada se alimenta de la pera. Los adultos ponen los huevos debajo de las bráqueas, son huevos muy pequeños. La larva nace y penetra directamente en la pera, no hay momento ni forma de pulverizar para poder matarla. Entonces, lo que hay que hacer es captuar esos adultos, que pueden venir de algún vecino, porque son voladores o el viento los lleva, o pueden provenir del propio cultivo de un muy bajo nivel de eficacia, o de rastrojos o de algodones abandonados. Sobre todo es problemático en los cultivos tardíos en donde la floración va a coincidir con el momento de pico poblacional, que es para febrero o marzo”.
En este sentido, sugirió que “los productores, ahora, deberían tener sus trampas colocadas. Normalmente hay problemas, pero hay que diferenciar un problema que viene como una complicación, como una variante del propio problema, o como un problema que se mantiene por implementar una solución equivocada. Puede ser una complicación adicional el tener altas poblaciones de una plaga. Pero la solución con los insecticidas es buena así haya una oruga o 100 orugas. Ahora, si la solución implementada hace que sobreviva el 20%, no es lo mismo tener una oruga que 100 orugas. Que sobrevivan 20 si es problema”.
¿Es recomendable poner trampas de feromonas en una etapa como esta? -
Lobos respondió que “la lagarta rosada ataca preferentemente durante el período de floración del cultivo y cuando ocurre en este período, sobre todo para los algodones tardíos como ha sucedido esta campaña, que se ha sembrado relativamente tarde y con materiales no transgénicos, o en las áreas de refugio, se deben usar trampas de feromonas, porque es el medio más específico y único para detectar su existencia, tanto en el área de riego como de secano”.
Agregó que “este trampeo, sirve para el monitoreo, es un sistema por el cual la plaga va a la trampa atraída por una feromona, el adulto que cae es un macho. Porque la feromona es una síntesis química del olor natural de la hembra. Entonces, hay una asociación de que por macho caído debe haber alguna hembra volando, de modo que en los niveles de captura se ha determinado que justifican el control”.
Fuente: El Liberal