Noticias
Podría caer el precio de la soja por el conflicto de las regalías
[15-02-2006 07:14:46] Según los exportadores, los juicios de Monsanto en Europa afectan el comercio. Dijeron que la firma norteamericana tiene una "actitud agresiva". Estimaron que las cotizaciones podrían caer un 10 %.
El conflicto por el pago de regalías de la soja se agravó ayer por la advertencia que hicieron los exportadores respecto de que el precio de la oleaginosa podría caer un 10 por ciento como consecuencia de las acciones judiciales que entabló Monsanto en Europa para reclamar por el pago de regalías del gen RR. Por esas demandas ya fueron demorados cuatro buques en España y Gran Bretaña.
"El Centro de Exportadores de Cereales (CEC) y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) rechazan la actitud agresiva de la empresa Monsanto hacia todos los participantes del complejo sojero argentino en su disputa por el tema regalías", advirtieron en un comunicado las dos entidades que representan a compañías exportadoras como Bunge, Cargill, Toepfer y Nidera, entre otras. Es la primera vez que ambas cámaras critican a Monsanto. Hasta ahora sólo habían expresado su preocupación por la falta de solución al conflicto.
Según el CEC y la Ciara, las acciones que impulsa Monsanto "impactarán negativamente sobre la cotización interna de la soja y, por ende, sobre toda la actividad productiva vinculada al principal producto de exportación del país, puesto que se trata de penalidades que representan alrededor del 10 por ciento del valor total del producto".
En las demandas, la compañía semillera reclama a los importadores el pago de entre 15 y 18,75 dólares por tonelada.
Los exportadores creen que esos juicios están provocando "incertidumbre" que obligará a los importadores "a discriminar en contra del origen argentino, además de pretender pasar a los exportadores los costos por la contingencia" de los juicios.
Consultado respecto del posible impacto sobre la producción, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, coincidió con los exportadores en su crítica a Monsanto. "Significa un ataque contra el país porque cobró acá [cuando licenció la patente a otros semilleros] y pretende hacerlo en Europa". No obstante, el ruralista también criticó a los exportadores. "Nos preocupa que no defiendan los intereses del país", añadió, en referencia al posible descuento en el precio interno de la oleaginosa que podrían hacer los exportadores.
En Monsanto no quisieron realizar declaraciones sobre el comunicado del CEC y la Ciara.
Los exportadores, además, expresaron su defensa del "derecho de propiedad intelectual" e instaron "de manera urgente" al Gobierno y a todos los sectores vinculados al complejo sojero argentino a "alcanzar una solución que contemple los intereses de todas las partes y normalice el comercio exterior de estos productos".
Reclaman un acuerdo
Por su parte, la industria semillera advirtió que "el futuro de la agricultura argentina se encuentra hoy gravemente amenazado por no contar con un marco legal apropiado para el reconocimiento de la propiedad intelectual en las variedades de trigo y soja".
En un comunicado, la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) y la Asociación Argentina de Protección de Obtenciones Vegetales (Arpov) advirtieron que "la gravedad de la situación exige un compromiso real de todos".
Ambas entidades lamentaron que "la personalización" del tema en el conflicto que la empresa Monsanto mantiene por el cobro de la regalía del gen RR (de soja transgénica) haya hecho perder de vista "el problema que desde hace muchos años afecta a la industria semillera de trigo y soja, formada en su gran mayoría por empresas nacionales que no encuentran la manera de ser retribuidas por su esfuerzo".
ASA y Arpov recordaron que el conflicto, en verdad, se suscitó "por el bajísimo porcentaje de semilla fiscalizada comercializado en las últimas campañas (apenas el 20%)". Y lamentaron que la situación "no parece tener la misma gravedad para algunos integrantes de la cadena".
Además, destacaron que la industria semillera propuso distintas soluciones al conflicto, pero se encontró con "la indiferencia y las contradicciones de las entidades de la producción y la inacción del sector público".
Por último, ASA y Arpov instaron a redoblar los esfuerzos para alcanzar "una solución integral".
Fuente: La Nación