[23-03-2006 06:16:15] Es para el biocombustible que se elabora en Villa Mercedes, San Luis. Productores sojeros pueden canjear los granos por combustible. El Municipio analiza la propuesta de probarlo en sus maquinarias.
La empresa Pitey SA es la primera elaboradora argentina que produce biodiesel a escala industrial para satisfacer la demanda de empresas de transporte, agropecuarias, navieras, destilerías y distribuidoras de combustibles. Este producto ecológico es fabricado en Villa Mercedes, en una planta situada en la margen sur de la Autopista de las Serranías Puntanas, a la altura del kilómetro 698,5.
Allí se producen 60.000 litros de biodiesel por semana; “Volumen que podría ser mayor, pero que actualmente se ajusta a la demanda actual”, explicó Santiago Zervino, gerente de la firma.
Por ahora, la venta de biodiesel se concreta en el surtidor que tiene Pitey en su planta, en donde se congregan distribuidores del resto del país.
El mercado interno, y sobre todo el sector agrícola, es considerado la franja de mayor interés para posicionar el biocombustible elaborado en base al aceite de soja. El productor encuentra tres ventajas en la adopción del biodiesel: además del precio; el crédito de IVA que genera este producto es mayor, porque el 21% se discrimina sobre el total del precio, mientras que en el caso del gasoil fósil se discrimina solamente sobre el 60% del precio porque el 40% son impuestos que no gravan al biodiesel. El tercer beneficio es la posibilidad que tiene el productor de canjear en la planta industrial villamercedina sus granos de soja por biodiesel.
Actualmente, los minoristas que llegan hasta el surtidor de Pitey compran el biocombustible a $1,40 el litro, mientras que a medida que aumenta el volumen de compra obtendrá mayores bonificaciones.
Visita del intendente
Este biocombustible constituye una alternativa más de consumo. Debido a que el gobierno nacional aún no aprobó una legislación que favorezca el uso del biodiesel, actualmente se comercializa a empresas que son distribuidoras de diesel mineral que lo utiliza como aditivo.
Una empresa concesionaria de transporte público urbano en la ciudad de San Luis está probando la opción y realiza pruebas en sus vehículos con mezclas de diesel mineral y biodiesel en distintos porcentajes. Si bien se trata de ensayos, puede afirmarse que este nuevo producto está en el transporte público de pasajeros.
Ayer justamente, para conocer las bondades del producto y los proyectos y expectativas que tiene la empresa para competir en el mercado nacional e internacional, el intendente Mario Raúl Merlo y funcionarios municipales visitaron la planta industrial.
Santiago Zervino junto con el accionista de la empresa Jorge Simmermacher y el ingeniero Bruno Rombolá explicaron por qué es imperiosa la necesidad de preferir el biodiesel “un combustible que no contiene azufre en ninguna proporción, con lo cual se evitan las emisiones tóxicas, y no aumenta la cantidad de anhídrido carbónico en la atmósfera, ayudando a paliar el efecto invernadero”.
Teniendo en cuenta esa virtud, los empresarios pidieron al intendente Merlo que en los futuros llamados a licitación para el suministro de combustible a la Comuna incluyera el biodiesel.
Incluso en presencia de las visitas, se cargó un tractor municipal con el biocombustible y lo pusieron en marcha durante varios minutos.
Los empresarios pidieron además al jefe comunal que autorizara una prueba en todas o algunas maquinarias del parque automotor del Municipio y se realizara un seguimiento sobre los resultados obtenidos.
Además de este tipo de tratamiento de aceites, como el de soja, Pitey cuenta con otro emprendimientos en marcha del rubro molinería y un tercero a iniciar referido a la elaboración de alimentos balanceados.
Con miras a la exportación
“Por ahora son 28 los operarios, más personal administrativo y jerárquico quienes trabajamos en la elaboración de combustible y digamos que la idea es crecer hasta llegar a nuestra máxima capacidad”, señaló Santiago Zervino y sostuvo que una vez reafirmados en este proyecto “ nos abocaremos al mercado externo y en ese sentido estamos bien ubicados geográficamente para trasladar por camión a Chile, por ejemplo, y ese es un mercado muy interesante”.
Mientras tanto, Pitey lleva adelante otros emprendimientos y para ello se firmó un convenio con la Facultad de Ingeniería y Ciencias Económico Sociales de esta ciudad con miras al desarrollo de la tecnología de subproductos, tal como la glicerina”. El gerente de Pitey, precisó que después de visitar plantas dedicadas a la fabricación de biodiesel en Estados Unidos y de charlas con técnicos franceses, se optó por una tecnología argentina.
“San Luis tiene una ubicación estratégica muy particular ya que además de participar de la generación de bonos verdes de carbono para la protección del medio ambiente, está en un buen lugar geográfico, muy cerca de los puertos del Pacífico y del Atlántico”, destacó el empresario.
Pitey SA fue presentada oficialmente a la provincia y el país el 20 de diciembre del año pasado. En la oportunidad, la ministra del Progreso, Graciela Corvalán, comprobó la diferencia de emisión de partículas al medio ambiente de un mismo motor alimentado a diesel mineral y a biodiesel. La prueba, hecha a la vista de numerosos asistentes, fue llevada a cabo por la propia funcionaria, quien aplicó una tela blanca al escape del motor en ambos casos; se comprobó la ausencia de partículas contaminantes en el caso del biodiesel. Al cerrar el acto, la Lic. Corvalán destacó la importancia del emprendimiento y prometió el apoyo del Gobierno provincial.
Desarrollo de una energía alternativa
“Todos sabemos que en algún momento el petróleo se va a terminar. El mundo se está moviendo en desarrollar energías alternativas, como la energía eólica, el hidrógeno, el bioetanol y el biodiesel”, sostuvo Santiago Zervino.
El empresario precisó que el producto que se desarrolla en Pitey SA cumple con las normas internacionales, y que actualmente se está desarrollando una línea de productos derivados que pueden utilizarse en las industrias cosmética, alimenticia y de la construcción.
De la industrialización del aceite de soja se pueden obtener numerosos subproductos. Por un lado el biodiesel y por otro el glicerol que a su vez se puede mejorar haciendo una glicerina para farmacología y cosmética. También se encuentran otras alternativas como fertilizantes fosforados, detergente y jabón.
Actualmente la planta trabaja con un sistema que se denomina lotes y tiene un producción de 60.000 litros semanales.
Combustible que no afecta al medio ambiente
El biodiesel es un combustible renovable que se elabora a partir de aceites vegetales obtenidos de semillas, plantas, o algas oleaginosas y también reciclando el aceite usado para cocción.
Reemplaza al gasoil de origen mineral o fósil, y también puede usarse mezclado con él en diferentes proporciones.
Presenta las mismas condiciones energéticas del gasoil y al mismo tiempo ofrece una serie de ventajas:
• Se origina a partir de un recurso natural renovable, aceites vegetales o grasas animales.
• No contiene azufre en ninguna proporción, con lo cual se evitan las emisiones tóxicas.
• No aumenta la cantidad de anhídrido carbónico en la atmósfera, ayudando a paliar el efecto invernadero.
• Es totalmente biodegradable, con lo cual en caso de derrame no afecta al medio ambiente.
• Por su alta lubricidad mejora la performance de los motores, suavizando la marcha y lubricando los inyectores y las bombas.
Su energía específica es un 5% menor que la del gasoil, pero su elevada lubricidad compensa esta diferencia, por lo que el rendimiento energético de ambos combustibles es esencialmente el mismo, según los especialistas.
El biodiesel se puede mezclar hasta en un 5% con el diesel mineral y producir el gasoil aditivado.
Fuente: El Diario de la República