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Se agrandó la granja
[17-06-2006 07:01:52] Un plantel de 500 cerdas híbridas habita, desde mediados de marzo, la nueva granja comercial que la empresa española Genética Austral está construyendo, a siete kilómetros de esta localidad del departamento Colón.
Sinsacate. Un plantel de 500 cerdas híbridas habita, desde mediados de marzo, la nueva granja comercial que la empresa española Genética Austral está construyendo, a siete kilómetros de esta localidad del departamento Colón, y para la que destinó una inversión de un millón de dólares.
El complejo de 6.200 metros cuadrados, que será inaugurado en setiembre, se apresta a recibir –a partir de este fin de semana– a las primeras pariciones, en lo que constituye la puesta en marcha de una verdadera fábrica que producirá 1,35 millón de kilos de carne de cerdo por año (12.500 animales).
La apuesta está en sintonía con el crecimiento que exhibe la producción de carne porcina a nivel nacional, a una tasa del 20 por ciento anual, y que tiene como norte el autoabastecimiento interno. A pesar del fuerte descenso que mostró en los últimos cinco meses el precio del cerdo (bajó un 25 por ciento debido a las importaciones desde Brasil), los pronósticos para la actividad siguen siendo favorables.
“Esta granja se suma a la que el grupo ya tiene en Chilecito, en La Rioja, con la diferencia que acá se va a realizar también el engorde de los capones”, explicó a La Voz del Campo el presidente de la empresa, Alfonso Aguilera.
El grupo europeo es propietario en el país de una granja genética en la localidad de Salsipuedes (Córdoba), un frigorífico en Pilar (Buenos Aires) y una granja de engorde en Anguil (La Pampa), donde se terminan los cerdos criados en Chilecito. Está integración se ve reflejada en el movimiento del negocio del grupo. El plantel productivo de cerdas híbridas que habita en las nuevas instalaciones desciende del núcleo genético de hembras de las razas Landrace y machos Large White que se desarrollan en Salsipuedes (Degesa).
El nuevo criadero comercial está estructurado en cuatro áreas de manejo: gestación, maternidad, destete y engorde, en las que trabajarán un total de 12 personas. Las instalaciones están diseñadas en función de la cantidad de animales que van a albergar y equipadas con tecnología que permite un manejo rápido y eficiente. Al final del proceso, los animales saldrá del establecimiento listo para la faena con un peso de 110 kilos.
Línea de producción
A principio de esta semana, las primeras 24 cerdas comenzaron a ocupar la sala uno de parición, de las cuatro que tiene el complejo. “El número de 24 no es caprichoso, está determinado a partir de la cantidad de madres que va a manejar la granja. El esquema está realizado para que funcione con 24 cerdas por semana”, precisó Aguilera.
A diferencia de la granja de la compañía tiene en Chilecito, en la de Sinsacate no se realiza multiplicación. Su proximidad al núcleo genético Degesa favorece el traslado de las madres. Son todas primerizas y, a partir de la detección del celo, están ingresando al proceso de producción. Su edad no supera los cinco meses y tendrán una vida útil de siete partos.
En el área de gestación, acondicionada con 570 jaulas, conviven con un grupo de cachorras que se preparan para sumarse al ciclo productivo. La presencia de sólo dos categorías favorece el manejo.
La reproducción es por inseminación artificial con semen traído desde Degesa, en Salsipuedes. “Se traen 18 dosis por día”, acotó el empresario. Por estos días, las tareas de fertilización se están haciendo todos los días, pero a partir del próximo mes quedarán reducidas a cuatro días a la semana: de lunes a jueves. “A partir de que la cerda sale del parto, el celo aparece nuevamente cuando se destetan las crías. Lo que permite programar completamente el celo”, precisó Aguilera.
En las salas de maternidad, la cerda permanece con sus crías durante un período de lactancia que dura 21 días. Cada cerda está en condiciones de parir cada 114 días (2,5 veces al año), tiene tres semanas de lactancia y una semana que sale en celo. Su productividad individual es de 25 cerdos por año.
“Si bien hay cuatro salas con parideras, tres son las que estarán ocupadas, la restante funciona como soporte. Si tenemos en cuenta que cada sala se completa con 24 madres por semana, cuando se llena la última, las crías de la primera que ya cumplieron tres semanas están en condiciones de irse al área de destete”, sostuvo Javier Martina, encargado de la obra.
Con las crías ya en el área de destete, las madres vuelven a la nave de gestación donde aguardan para un nuevo servicio.
Con una dieta sobre la base de maíz y soja, el cerdo estará en los galpones de destete un período de seis semanas. De allí saldrán con un peso de 25 kilos para su terminación.
“Los 110 kilos finales de peso se logran en aproximadamente 165 días”, precisó Aguilera.
Los galpones de engorde tienen una capacidad para albergar alrededor de 3.200 cerdos. “Las dimensiones dependen del tamaño de la granja. En este caso, es para la producción de 13 semanas”, comentó Martina, encargado de la obra.
Alimentación y sanidad
El maíz y la soja son los ingredientes exclusivos de la dieta de la granja. Por cada kilo de carne que se produce se consumen tres kilos de ración. Representa el mayor costo de producción.
“Hoy el maíz se encareció más de un 20 por ciento y el precio del cerdo bajó. Pero esperamos que la situación se pueda revertir en los próximos meses”, confió el empresario español. El suministro del alimento, que incluye dos raciones diarias, se realiza por comederos automatizados.
La seguridad sanitaria y ambiental no están libradas al azar. La adopción de normas de bioseguridad en todo el predio contribuye a mantener el excelente estatus sanitario que tiene la producción de cerdos en el país.
Una planta de depuración de los efluentes ya también está en funcionamiento. Fue un requisito esencial para que la Agencia Córdoba Ambiente dispusiera la habilitación del establecimiento.
El tratamiento incluye la posibilidad de procesar el efluente como fertilizante agrícola y reutilizar parte del agua tratada como vehículo de las heces dentro del criadero.
“Los efluentes tiene un valor importante. Con lo que aquí vamos a producir podríamos fertilizar 400 hectáreas. Además de resolver el problema de efluentes y contaminación también resuelvo el abastecimiento de nutrientes”, afirmó Aguilera.
El negocio de los bonos de carbono también podrían ingresar, en el futuro, al establecimiento de la mano de la instalación de una planta para generar biogás.
Maíz por carne
Sobre el campo de 100 hectáreas donde se levanta la granja, alrededor de 80 tienen aptitud agrícola. Con la ayuda del riego, y con el trigo y el maíz en la rotación, el objetivo es poder obtener una producción equivalente a 20 mil kilos del grano forrajero por hectárea.
“Nos interesa el maíz, es por eso que al trigo lo vendemos o lo canjeamos por el grano”, explicó el empresario. Su destino final será su conversión en carne.
El “castigo” comercial que, por su distancia a los puertos, tiene el maíz producido en el norte convierte a su utilización como alimento en una salida más rentable. “No será en el mediano plazo, pero el norte de la provincia se va a convertir en un importante centro de producción de carne de cerdo”, vaticinó el empresario.
Con un esquema de producción bajo riego en 40 hectáreas, en la campaña pasada el grupo obtuvo en la granja genética de Salsipuedes cinco mil kilos de trigo y 9.500 de maíz. “Nos faltó agua”, admitió Aguilera. Con el trigo nuevo ya sembrado, confía en poder llegar en este ciclo a un rinde de siete mil kilos por hectárea.
Degesa desembarcó en Córdoba en 1993 con 300 reproductores porcinos traídos, directamente, desde España. Su destino era la formación del núcleo genético en Salsipuedes, al que luego se agregó una granja de multiplicación, donde se producen las cerdas híbridas.
La capacitación del personal de granja, para optimizar el manejo productivo de la explotación porcina, es otro de los aspectos que el grupo no descuida. “Capacitamos al personal de los establecimientos en el manejo de los reproductores. Es un servicio más pero que resulta clave”, justificó Aguilera. Con este objetivo, tiene en funcionamiento un centro ubicado en el núcleo en Salsipuedes, dirigido a clientes y productores.
Por Alejandro Rollán
Fuente: La Voz del Interior