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De Vido: el Gobierno seguirá interviniendo en el mercado

[22-01-2007 06:42:05] Dijo que, pese a las quejas, las empresas nunca habían hecho tantos negocios como ahora.

BERLIN.- Nunca se había mostrado así. Julio De Vido, ministro de Planificación Federal, aprovechó un momento calmo de una comida con periodistas argentinos para ser, en la helada noche de esta ciudad, más vehemente y explícito que otras veces.

La Argentina, afirmó, tendrá una firme intervención estatal en su mercado energético; además, continuó, si alguna compañía no está de acuerdo con las medidas, no es preocupante que se vayan.

La charla, preludio de una visita que el hombre fuerte de Néstor Kirchner hará esta semana en esta ciudad a las turbinas que fabricará el grupo alemán Siemens destinadas a dos centrales eléctricas por inaugurarse el año próximo en la Argentina, discurría sobre las inversiones energéticas y el modo de atraerlas.

"Bajo ningún aspecto vamos a ir a un esquema de competencia perfecta -sostuvo De Vido-. El sistema de competencia perfecta con nosotros no va. Aceptamos algunas cosas positivas de la ley del mercado, pero aquí habrá una fuerte presencia del Estado y las empresas deben saberlo."

Se hablaba, en el hotel Regent de esta ciudad, de un proyecto de gran refinería que tiene el Gobierno, de cuya inversión De Vido busca convencer a las petroleras. También, de cómo persuadir a las empresas para que exploren en gas y petróleo.

-¿No cree que, con otros precios en otros países, las compañías se van a ir a invertir a otro lado?

"Que se vayan -replicó-. Con las reservas certificadas que tiene la Argentina, y el riesgo país en estos niveles, viene un banco y pone la plata. Es lo de menos. Mire lo que pasó con la ampliación de los gasoductos: hubo interés de todos lados, externo e interno. Yo, por ejemplo, estuve la semana pasada con el CEO de Esso y me dijo que nunca había hecho tantos negocios en la Argentina como en este momento."

Un calco, en rigor, del discurso que suele exhibir el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, uno de sus colaboradores más cercanos. De Vido habló, por ejemplo, al igual que lo hace siempre Moreno, varias veces de costos.

"Han ganado mucha plata"

"Hay que poner el acento ahí. El barril tiene un costo en la Argentina. Nosotros vemos el negocio global. Si las empresas pierden con el gasoil, pueden ganar con otro producto. Hay que preguntarles a ellos qué piensan de la nueva refinería: están sentados conmigo en estos días analizando la cuestión, y les interesa. Al menos, es lo que me dicen a mí. Si después con ustedes hablan otra cosa, es otro problema. Shell es un problema muy particular, pero las otras petroleras han entendido la lógica perfectamente. ¡Han ganado mucha plata!", expresó.

Por otro lado, se le recordó que, aun así, las reservas de crudo caían en la Argentina en forma ininterrumpida desde 1998. Sin embargo, volvió a ser directo con un concepto que admiten desde hace tiempo en las petroleras: las cuencas están maduras y queda poco por explorar en el país. "¿Nadie se pregunta si no hay mucho más? -disparó-. ¡Ahora resulta que la caída en las reservas de hidrocarburos es culpa de Kirchner ! Si no hay, no hay. Hay que ver la viabilidad geológica de la Argentina: geológicamente, es un país muy recorrido. Pero la exploración se va a potenciar sobremanera", advirtió.

Ahí intervino, entonces, el secretario de Energía, Daniel Cameron, sentado a su derecha. La producción de crudo, dijo Cameron, creció un 1% durante 2006, según datos preliminares, en el primer repunte tras el desbarranco que empezó hace ocho años. La de gas, agregó el secretario, subió un 0,1%. "Hay áreas que están sorprendiendo mucho", completó.

Poco afecto a los encuentros con la prensa, el ministro estaba anoche de buen humor. Vestía de sport e, incluso, instó a algunos periodistas a sacarse la corbata para estar más cómodos. Y se dispuso a contestar, esta vez sí, absolutamente todo lo que se le preguntaba.

Cargó, por ejemplo, una vez más, contra quienes hablan de una crisis energética. "Creo que se han equivocado y parece que se siguen equivocando, porque la oferta eléctrica es suficiente", sostuvo.

LA NACION le recordó que algunas empresas grandes habían recibido, en noviembre pasado, un pedido del Gobierno para bajar la producción con la finalidad de liberar electricidad para el consumo domiciliario. "No es así", objetó.

"Mentirosos y cuenteros"

Se le insistió: "La empresas dicen que sí, que recibieron llamadas del Gobierno". El ministro volvió a ser terminante: "No, eso lo dicen porque son mentirosos y cuenteros. Ahora, digo yo, si tenés una acerera, más vale que programes las paradas cuando corresponde; es una cuestión de sentido común", aclaró.

Luego, siguió con la defensa a ultranza de la estrategia oficial: "Yo tampoco les pedí a los subterráneos que bajaran las frecuencias, como se publicó. Pero si alguna empresa lo hizo fue por decisión propia. Todos los años lo hacen. Forma parte del deber cívico de cada parte. Si alguna industria racionalizó, es cosa de ellos", indicó el ministro.

"Es como si yo le dijera a una persona que no se tomara cinco botellas de vino: no la puedo obligar, pero cada uno se cuida como quiere. No se preocupen: no nos vamos a quedar sin luz, ni sin gas, ni sin petróleo", dijo, antes de dar por concluida una conversación inédita.

Por Francisco Olivera

Fuente: La Nación