[04-04-2005 06:42:36] La provisión de fibra es frecuentemente una limitante operativa y económica en dietas de feedlot. El presente trabajo evalúa el potencial de dietas sin fibra larga, basadas en grano entero de maíz.
Resultados y discusión
No se detectaron interacciones significativas de tratamientos con los factores período (P= 0,17) o categoría animal (P= 0,29) para ADPV. Tampoco se detectaron diferencias (P= 0,062) entre tratamientos (Cuadro 3). El ADPV promedio de categorías y tratamientos resultó de 1,339 ± 0,023 kg. Aunque sin diferencias significativas al nivel de P= 0,05 se destacó una tendencia (P= 0,062) en los promedios de ambas categorías hacia un mayor ritmo de engorde para los tratamientos sin heno de alfalfa (T2 y T3), comparados con T1. La información emergente del ensayo no permitiría, sin embargo, desarrollar una explicación consistente sobre esta tendencia. Los novillos aumentaron de peso a un ritmo de 1,387 ± 0,037 kg día-1, 96 g superior (P< 0,01) al de los novillitos (1,291 ± 0,028 kg día-1).
(1) T1 = Dieta basada en grano de maíz entero, harina de girasol, urea y heno de alfalfa; T2 = Grano de maíz, harina de girasol; T3 = Grano de maíz, grano de avena, harina de girasol. N (corrales por categoría) = 4 (4 de novillitos y 4 de novillos); 4 animales corral
(2) No se detectaron interacciones tratamiento x categoría animal (P>0.38), ni tratamiento x período (P > 0,82) para las variables CMS, CMSPV y ECMS en ambas categorías. Se informan los promedios por tratamiento, promediados los períodos, y por categoría para el efecto significativo (P<0,01) del factor categoría. Tampoco se detectaron efectos de tratamientos (P>0,12) sobre las variables citadas dentro de cada categoría.
(3) EE = error estándar de la media.
No se detectaron interacciones (P> 0,38) entre tratamientos, categoría y período en CMS, en CMS en proporción al PV (CMSPV) o ECMS. Los tratamientos resultaron semejantes en CMS (P> 0,51; 8,58 ± 0,107 kg día-1), CMSPV (P> 0,35; 2,85 ± 0,019 %) y ECMS (P>0,12; 5,46 ± 0,03) en promedio de ambas categorías (Cuadro 4). El CMS resultó un 44,7 % superior (P< 0,01) en novillos (10,15 ± 1,157 vs 7,01 ± 0,940 kg día-1). Expresado como proporción del peso vivo; sin embargo, el consumo de los novillitos resultó un 4,7 % superior (P< 0,01) (2,91 ± 0,027 vs 2,78 ± 0,028 %). La ECMS de esa categoría resultó un 29 % mayor (P< 0,01) que la de los novillos (4,67 vs 6,58 durante los 89 días).
El factor período resultó en un efecto significativo (P< 0,01) sobre el CMS y la ECMS (Cuadro 5). El CMS se incrementó en el tiempo en ambas categorías, acompañando el incremento del peso. Existieron diferencias entre períodos en CMSPV en los novillitos. Esta categoría incrementó (P< 0,05) el CMSPV luego del primer período. Entre los siguientes (P2, P3 y P4), P2 sostuvo el mayor valor, diferente de P3 (P< 0,03) y similar a P4 (P= 0,67). En novillos no se detectaron diferencias (P= 0,95) entre períodos en CMSPV. Por su parte, la ECMS empeoró progresivamente con el transcurso de tiempo (contraste lineal, P< 0,01) y el crecimiento de los animales, en ambas categorías y en el promedio de los tratamientos (Cuadro 5).
(1) P1 = Período 1 (26 días), P2 = Período 2 (21 días); P3 = Período 3 (21días), P4 = Período 4 (21 días).
Información promedio de dietas: T1 = Basada en grano de maíz entero, harina de girasol, urea y
heno de alfalfa; T2 = Grano de maíz, harina de girasol; y T3 = Grano de maíz, grano de avena, harina
de girasol. N (corrales por categoría animal) = 4 (4 de novillitos y 4 de novillos); 4 animales corral-1
(2) Se reportan las medias por categoría y período, promediados los tratamientos debido a efectos
interactivos con períodos (P< 0,01).
(3) EE = error estándar de la media
(a, b, c) Filas con promedios de tratamientos con superíndices diferentes difieren (P<0.05)
(La composición química de los granos recuperados de las heces resultó similar (P>0,82) a la de los granos de la dieta en EM, digestibilidad in vitro y contenido de almidón (Cuadro 6). El grano de maíz recuperado de heces tuvo valores de PB, FDA y lignina inferiores (P< 0,05) al grano de la dieta. Esta diferencia no resulta explicable en términos biológicos y podría deberse a efectos erosivos sobre el pericarpio del grano provocados durante el lavado, separación y secado de las muestras. En el grano de avena no se observaron efectos de la técnica de recuperación como en el caso del maíz. Se observó un incremento (P< 0,01) en el contenido de lignina, pero de escasa significación biológica a la luz de la similitud de los valores de PB, FDA, almidón y EM registrados.
(1) No se detectaron interacciones (P> 0,1) entre dieta y categoría animal para los parámetros de
calidad de granos, tampoco se detectaron efectos de la categoría animal (P>0,12) sobre la
composición de los granos recuperados en heces. La información presentada es promedio de dietas
(T1 = Basada en grano de maíz entero, harina de girasol, urea y heno de alfalfa; T2 = Grano de maíz,
harina de girasol; y T3 = Grano de maíz, grano de avena, harina de girasol) y categorías (novillitos y
novillos). N (corrales por categoría) = 4 (4 de novillitos y 4 de novillos), con 4 animales corral -1
(2) EE = error estándar de la media
(3) PB = proteína bruta; FDN = fibra detergente neutro; FDA = Fibra detergente ácido; DIVMS =
Digestibilidad in vitro de la materia seca, EM = energía metabolizable.
(a, b) Dentro de cada tipo de grano, filas con promedios de tratamientos con superíndices diferentes
difieren (P<0,05)
La digestibilidad de la MS consumida, estimada a través del cambio en la concentración de lignina, resultó similar (P= 0,613) entre categorías y tratamientos (P= 0,860), promediando 77,48 ± 2,45 % (cuadro 7).
(1) T1 = Basada en grano de maíz entero, harina de girasol, urea y heno de alfalfa; T2 = Grano de maíz, harina de girasol; y T3 = Grano de maíz, grano de avena, harina de girasol. N (corrales por categoría) = 4 (4 de novillitos y 4 de novillos); 4 animales corral
(2) Digestibilidad de la materia seca, calculada por concentración de marcador interno (lignina)
(3) Grano visible, entero o fracciones, recuperado en las heces
(4) Proporción que representa el grano en heces del total de grano consumido
(5) Proporción del almidón consumido que se recuperó contenido en el grano en heces.
* Error estándar de la media de la comparación entre categorías de animales.
** Probabilidad de F>Fo de efecto categoría = 0,102.
(6) EE = error estándar de la media (a, b, c) Medias de tratamientos de dieta, en columnas dentro de cada categoría animal, con superíndices diferentes difieren (P< 0,05) (A,B) Medias de categorías en columnas, con superíndices diferentes difieren (P<0,05)
Por su parte, la fracción de grano recuperado en las heces fue mayor (P< 0,01) ( 30.5 - 25.3%) en novillos que en novillitos y mayor para el tratamiento con grano entero de maíz, sin aporte de fibra larga (T2), alcanzando valores medios de 28,4 y 32,2 % para novillitos y novillos, respectivamente. En función de la producción de heces y el consumo se estimó que entre el 7 y el 9% del grano consumido por los novillitos y entre el 9 a 9,5% consumido por los novillos, el grano escapó en heces entero o en fracciones visibles. En novillos no se encontraron diferencias entre tratamientos (P> 0,547) en la utilización del grano. En novillitos, la utilización resultó menor (P= 0,048) en T2 comparado con T1 y T3, en la cual la pérdida de grano alcanzó al 8,9%. Entre las categorías animales, los novillos tuvieron proporciones más altas de grano en heces, justificados posiblemente en una menor capacidad de retención física del grano en el rumen debido al mayor tamaño del orificio retículo-omasal.
La proporción de almidón detectada en heces alcanzó valores próximos al 25% (Cuadro 8). El tratamiento a base de maíz entero solamente y sin heno de alfalfa (T2) registró los mayores valores (P< 0,05) en ambas categorías y T3 el inferior en promedio de ambas categorías (P= 0,0016). La relación entre la cantidad de almidón contenida en el grano visible recuperado de las heces y la cantidad de almidón medida en heces totales indicó que entre el 75 al 90% del almidón en heces correspondió a almidón de la fracción de grano pasante. Se detectaron efectos interactivos (P= 0,014) entre dietas y categorías en esa variable, sugiriendo en novillos que la proporción de almidón detectado en heces y no contenido en fracciones visibles de granos decrece con la supresión de la fibra larga y el agregado de grano de avena. Sin embargo, dicha tendencia no se confirmó en novillitos, donde al tratamiento que incluyó avena le correspondió la menor relación.
(1) T1 = Basada en grano de maíz entero, harina de girasol, urea y heno de alfalfa; T2 = Grano de maíz, harina de girasol; y T3 = Grano de maíz, grano de avena, harina de girasol. N (corrales por categoría) = 4 (4 de novillitos y 4 de novillos); 4 animales corral-1
(2) Proporción de almidón en las heces
(3) Proporción del almidón en heces aportada por el almidón contenido en el grano visible, entero o fracciones, recuperado en las heces
(4) Calculada a partir de la estimación de la producción de heces a través de la concentración de un marcado interno y el consumo.
(5) Digestibilidad del almidón consumido que no fue recuperado en la fracción de grano visible en heces.
* Error estándar de la media de la comparación entre categorías de animales
(6) EE = error estándar de la media (a, b) Dentro de categoría animal, promedios de tratamientos en columnas con superíndices diferentes difieren (P< 0,05)
La utilización del almidón siguió un patrón similar al del grano, aunque algo menos marcada. La magnitud de las pérdidas de almidón en el grano, con respecto al almidón consumido (Cuadro 7), no alcanzó a generar diferencias significativas debido al comportamiento diferente de las pérdidas en T2, comparado con el de los otros tratamientos. Las tendencias (P= 0,102) indicaron mayores pérdidas en los novillos (9 a 10%), comparadas con las de los novillitos (8 a 9%). En T2, sin embargo, no se observaron diferencias (P> 0,262) entre categorías. Las pérdidas de almidón en forma de grano visible en heces de los novillitos fue mayor en T2, comparadas con T1 y T3 (Cuadro 7) y similares a las registradas en la categoría de novillos.
Sin embargo, la utilización del almidón consumido fue 89,2 ± 2,13 %, sin diferencias entre dietas (P= 0,381), y prácticamente todo el almidón expuesto (almidón ofrecido menos el eliminado por heces en la forma de granos enteros o partidos) fue digerido (Cuadro 8). Se observaron diferencias (P= 0,022) hacia un mayor aprovechamiento del grano en T2 y T3 en la categoría de novillos (P< 0,05), comparados con T1. El tratamiento T3 registró los valores mayores de digestibilidad del almidón en novillos. En términos de utilización del grano de maíz, este tratamiento no mejoró su utilización, pero la proporción de grano de avena detectado en heces fue muy baja, evidenciando una alta digestión de este grano (90 ± 1,52 %).
Respuestas similares a las obtenidas en este ensayo, en aumento de peso y eficiencia de conversión en dietas con maíz entero fueron encontradas por varios autores (Murphy et al., 1994; Mabuku et al., 1996; Hejazi et al., 1999; Prawl et al., 1997; Hill et al., 1996 a, b). Al asumir un "efecto fibra" del grano entero sobre la motilidad y función ruminal, Meissner et al. (1992), Hill et al. (1996 a,b) y Loerch y Fluharty (1998) han encontrado resultados semejantes en eficiencia de conversión y aumento de peso a los del presente ensayo alimentando novillos con dietas de 95 a 100% concentrado, basadas en grano de maíz entero. Cuando la oferta de alimento no fue restringida, Murphy et al. (1994) no encontraron diferencias en la digestión de almidón proveniente de una dieta basada en maíz entero y sin fibra, comparada con una equivalente con maíz aplastado. Sin embargo, cuando se restringió la oferta de alimento al 70% del consumo voluntario, la digestibilidad del almidón proveniente del grano entero fue inferior a la del almidón del grano aplastado. De manera similar, Turgeon et al. (1983) no encontraron diferencias en la digestibilidad del grano de maíz cuando alimentaron novillos con maíz entero o partido en dietas sin fibra larga y a 2,3 veces el nivel de mantenimiento.
Las tendencias observadas en T3 del presente ensayo sugieren que la mezcla de grano de maíz y de avena en proporción 80:20 permitiría lograr una mayor performance que a base de grano de maíz solamente. Ello podría justificarse por un mejor balance de calidades y ritmos de degradabilidad del almidón, el mayor contenido de proteína en el grano de avena y la alta degradabilidad del grano de avena registrada en este estudio. Beneficios de las mezclas de almidón de distinto origen han sido encontrados por Huck et al. (1998), Axe et al. (1987), Gross et al. (1988) y Kreikemeier et al. (1987). Streeter et al. (1989) y Axe et al. (1987) indicaron que la combinación de granos de diferente tasa de fermentación y oferta proteica mejora el perfil aminoacídico de la dieta y provoca cambios en el sitio de diges tión del N. Streeter et al. (1989) sugirieron que la mezcla de granos estivales e invernales mejora la utilización de la proteína y la eficiencia de la síntesis de proteína microbiana en el rumen. Brandt et al. (1988) combinaron grano de maíz húmedo con trigo procesado en copos (67:33) y determinaron una mayor tasa de engrasamiento. Axe et al. (1997) también reportaron mejoras en grados de calidad de la carne (marmoleado) en dietas basadas en grano húmedo de sorgo sobre las que se incorporó trigo seco molido.
Estudios complementarios sobre fermentabilidad ruminal y fuentes proteicas alternativas serían necesarios para completar la información sobre el nivel de compromiso o estrés del rumen y flexibilidad de la práctica de alimentación con grano entero y baja o nula fibra larga. Asimismo, sería conveniente explorar otras combinaciones de granos enteros, particularmente en dietas para animales jóvenes en crecimiento.
Conclusiones
Los resultados de este trabajo indican que la deficiencia potencial de fibra efectiva en dietas de «feedlot» sin henos, basadas en granos enteros de maíz o maíz y avena con harina de girasol, no impide la expresión de un alto ritmo de engorde, similar al alcanzable en dietas balanceadas por fibra efectiva. En adición, la respuesta esperable no dependería de la categoría animal. La mezcla de granos enteros como maíz y avena en proporción 80:20 resultaría en aumentos de peso, eficiencia de utilización del almidón y eficiencia de conversión de la dieta equivalente o incluso superiores a los logrados con dietas basadas en maíz como único grano.
En las condiciones del presente estudio, las pérdidas de grano visible en heces se ubicarían entre el 7 y el 10% (base seca), registrándose los mayores valores en novillos o en dietas donde el maíz es el único grano y el heno ha sido eliminado de la dieta. Esa pérdida se suma a la pérdida de la fracción naturalmente indigestible, de alto contenido de lignina. Las pérdidas de almidón en heces están muy asociadas a las pérdidas de grano visible, grano cuya composición de calidad es similar a la del grano consumido. Por el contrario, el almidón del grano que es expuesto a la digestión a lo largo del tracto digestivo se degrada prácticamente en su totalidad.
A la luz de los resultados experimentales, el grano de maíz sólo o en mezcla con avena, ofrecido sin procesar, sería estímulo suficiente para sostener una función ruminal normal y una alta eficiencia de conversión de la dieta. Aunque no evaluado, el agregado de harina de girasol u otro suplemento proteico - fibroso sería conveniente y aparentemente suficiente para mantener un nivel mínimo de fibra a la dieta. En suma, la alimentación de vacunos con grano entero de maíz y/o avena, sin henos, en dietas de «feedlot» constituye, una alternativa factible.
Bibliografía
1.- AOAC, 1990. Official methods of analysis (15th Ed). Association of Official Analytical Chemists, Arlington, VA, USA.
2.- AXE, D. E., BOLSEN, K K., HARMON, D. L., LEE, R. W., MILLIKEN, G. A. y AVERY, T. B. 1987. Effect of wheat and high-moisture sorghum grain fed singly and in combination on ruminal fermentation, solid and liquid flow, site and extent of digestion and feeding performance of cattle. J. Anim. Sci. 64: 897-906.
3.- BARTLE, S.J. y PRESTON, R.L. 1992. Roughage level and limited maximum intake regimens for feedlot steers. J. Anim. Sci. 70:3293-3303.
4.- BRANDT, R.T., JR., S.J. ANDERSON y J.K. ELLIOTT. 1988. Mixtures of high moisture corn or steam flaked wheat for finishing cattle. "Cattle Feeders" Day, Rep. Prog. 555, Kans. Agr. Exp. Stn., Garden City, KS.
5.- BRITTON, R. A., y STOCK, R. A. 1986. Acidosis, rate of starch digestion and intake. In: Symposium Proceedings: Feed Intake by Beef Cattle. F. N. Owens, Ed. Okla. Agric. Exp. Stn. MP-121. Pg. 25.
6.- GALYEAN, M. L., WAGNER, D. G. y JHONSON, R. R. . 1976. Site and extent of starch digestion in steers fed processed corn rations. J. Anim. Sci. 43:1088-1101.
7.- GOERING, H. K. and P.J. VAN SOEST. 1970. Forage fiber analyses (apparatus, reagents, procedures, and some applications). Agric. Handbook 379. ARS, USDA, Washington, DC.
8.- GOETSCH, A. U. y M. L. GALYEAN. 1983. Influence of feeding frequency on passage rate of fluid and particulate markers in steers fed a concentrate diet. Can. J. Anim. Sci. 63:727.
9.- GROSS, K.L., D.L. HARMON y T.B. AVERY. 1988. Net portal nutrient flux in steers fed diets containing wheat and sorghum grain alone or in combination. J. Anim. Sci. 66:543-551.
10.- GUTHRIE, M.J., GALYEAN, M.L., MALCOM, K.J., KLOPPENBURG, J.H. y WALLACE, J.D. 1992. Effect of method of corn processing and roughage source on feedlot performance and ruminal fermentation in beef steers. Proc. Western Sec., Amer. Soc. Anim. Sci. 43:19-22.
11.- HEJAZI, S., FLUHARTY, F.L., PERLEY, J.E., LOERCH, S.C. y LOWE, G.D. 1999. Effect of corn processing and dietary fiber source on feedlot performance, visceral organ weight, diet digestibility and nitrogen metabolism in lambs. J. Anim. Sci. 77:507-515.
12.- HIBBERD, C.A., WAGNER, D. G., SCHEMM, R. L., MITCHELL, JR., E. D, WEIBEL, D. E. y HINTZ, R. L. 1982. Digestibility characteristics of isolated starch from sorghum and corn grain. J. Anim. Sci. 55:1490-1497.
13.- HILL, W. J., SECRIST, D. S., OWENS, F. N. y GILL, D. R. 1996a. Effect of limit feeding on feedlot performance and carcass characteristics. Okla. Agric. Exp. Sta.Misc. Pub. P-951, 137-143.
14.- HILL, W. J., SECRIST, D.S., OWENS, F. N., STRASIA, C.A, GILL, D.R., BASALAN, M. y JOHNSON, A.B. 1996b. Effects of trace mineral supplements on performance of feedlot steers. Okla. Agric. Exp. Sta.Misc. Pub. 15.- HUCK, G. L., KREIKEMEIER, K. K., KUHL, G. L., ECK T. P. y BOLSEN, K. K. 1998. Effects of feeding combinations of steam-flaked grain sorghum and steamflaked, high-moisture, or dry rolled corn on growth performance and carcass characteristics in feedlot cattle. J. Anim. Sci. 76:2984-2990.
16.- KREIKEMEIER, K.K., R.A. STOCK, D. R. BRINK and R.A; BRITTON. 1987. Feeding combinations of dry corn and wheat for finishing lambs and cattle. J. Anim. Sci. 65:1647-1654.
17.- KRYSL, L.J., GALYEAR, M.L., ESTELL, R.E. y FOWELL, B.F. 1988. Estimating digestibility and fecal output in lambs using internal and external markers. J. Agric. Sci. (Camb.) 111:19.
18.- LOERCH, S.C. y FLUHARTY, F.L. 1998. Effects of corn processing, dietary roughage level, and timing of roughage inclusion on performance of feedlot steers. J. Anim. Sci. 76:681-685.
19.- MABUKU, O., HATENDI, P. R. y MEDLINAH, M. 2000. Effect of feeding different mixtures of whole to milled maize grain in a complete diet on feedlot performance of steers. Zimbabwe J. Agric. Res. 34:87-95.
20.- MACRAE, J. E. y AMSTRONG, D.G. 1968. Enzyme method for determination of alpha-linked glucose polymers in biological materials. J. Sci. Food Agric.19, p578.
21.- MADER, T.L., POPPERT, G.L. y STOCK, R.A. 1993. Evaluation of alfalfa type as a roughage source in feedlot adaptation and finishing diets containing different corn types. Animal Feed Sci. and Tech. 42:109-119.
22.- MCNEILL, J. W., POTTER, G. D. y RIGGS, J. K. 1976. Ruminal and pos-ruminal carbohydrate utilization in steers fed processed sorghum grain. J. Anim. Sci.33:1371-1388.
23.- MEISSNER, et al. 1992. Effect of level and degradation of dietary protein on performance of feedlot steers. J. Anim. Sci. 22:4.
24.- MURPHY, T.A., FLUHARTY, F.L. y LOERCH, S.C. 1994. The influence of intake level and corn processing on digestibility and ruminal metabolism in steers fed all-concentrate diets. J. Anim. Sci. 72:1608-1615.
25.- NRC, 2000. Nutrient Requirement for Beef Cattle (8th) Ed. National Academy Press. Washington, DC.
26.- NRC. 1996. Nutrient requirements of beef cattle (7th Ed.). National Academy Press, Washington, D. C.
27.- OWENS, F. N., SECRIST, D. S., HILL, W. J. y GILL, D. R. 1997. The effect of grain source and grain processing on performance of feedlot cattle: A review. J. Anim. Sci. 75:868-879.
28.- OWENS, F. N., ZIN, R. A. y KIM, Y.K. 1986. Limits to starch digestion in the ruminant small intestine. J. Anim. Sci. 63:1634-1652.
29.- PRAWL, Z. I., OWENS, F.N. y GILL, D.R. 1998. Effects of pen size or housing on performance and carcass characteristics of feedlot steers. Anim. Sci. Res. Report Agr. Exp. Sta. P-965, 83-88.
30.- REINHARDT, C.D., BRANDT, R.T. JR., ECK, T.P. y TITGEMEYER, E.C. 1998. Performance, digestion and mastication efficiency of Holstein steers fed whole or processed corn in limit- or full-fed growing-finishing systems. J. Anim. Sci. 76:1778-1788.
31.- SAS, 1992. SAS User's Guide: Statistics (Versión 6.06). SAS Inst., Inc., Cary, Nc. Secrist, D.S., Hill, W.J., Owens, F.N., Gill, D.R. y Welty, S.D. 1996a. Rolled or whole corn for feedlot steers being limit-or ad libitum-fed. Okla. Agric. Exp. Sta.Misc. Pub.. P-951, 173-180.
32.- SECRIST, D.S., OWENS, F.N., HILL, W.J. y WELTY, S.D. 1996b. Rolled versus whole corn: Effects on ruminal fermentation of feedlot steers. Okla. Agric. Exp. Sta.Misc. Pub. P-951, 181-188.
33.- STOCK, R. A., KLOPFENSTEIN, T. y SHAIN, D. 1995. Feed intake variation. Okla. Agric. Exp. Sta. Misc. Publ. P-942:56-59.
34.- STREETER, M.N., D.G. WAGNER, OWENS. F. N. y HIBBERD, C. A. 1989. Combinations of high-moisture harvested sorghum grain and dry-rolled corn: Effects on site and extent of digestion in beef heifers. J. Anim. Sci. 67:1623-1633.
35.- THEURER, C. B. 1986. Grain processing effects on starch utilization by ruminants. J. Anim. Sci. 63:1624-1643. TILLEY, J. M. A. y TERRY. R.A. 1963. A two-stage technique for in vitro digestion of forage crops. J. Brit, Grassl. Soc. 18:104-118.
36.- TURGEON, O.A., BRINK, D.R. y BRITON, R.A. 1988. Corn particle size mixture roughage level and starch utilization in finishing steer diets. J. Anim. Sci.57:739.
37.- SWINGLE, S. 1995. Effect of roughage level and type on intake and performance of feedlot cattle. Okla. Agric. Exp. Sta. Misc. Pub. P-942:257.
Fuente: Engormix.com